CRESTAS

ARISTA DE LLOSAS
CRESTA DE LAS AGUJAS DE LLOSÁS
ARISTA DE LOS TROIS CONSEILLERS
ARISTA NO DEL PEQUEÑO ASTAZOU
MALL PINTRAT 2842
ARISTA PASSET
CRABIOULES 3116 Arista oriental
CRESTA CRABIOULES-LÉZAT
CRESTA CRABIOULES-LÉZAT
CRESTAS DE BACHIMALA
CRESTA DE BACHIMALA
CRESTA PICO INFERIOR DE LA PAUL-PICO DE LA PAUL-PICO BARDAMINA
CRESTERIO DE BESIBERRI CRESTA DE CREGÜEÑA
CRESTA DE CREGÜEÑA
LA LLANTIA 2937 Cresta SE.
CRESTA DE LA MOURELLE
CRESTA DE LOS PORTILLONES-MALADETA
Cresta Belloc-Spijeoles. Continuación al pic Gourdon.
Cresta NE desde el puerto de Oo.
Cresta de Seil de la Baque al pico del Portillón.
CRESTA DEL SEIL DE LA BAQUE AL PORTILLÓN DE OÔ
CRESTA SALENQUES-TEMPESTADES-ANETO
INTEGRAL CRESTERIO SALENQUES-ANETO-MALADETA-ALBA

 

 

ARISTA DE LLOSAS    AD

 

desnivel: 1700 metros 

Horario:   7 horas   

 

Comienzo en el refugio del Puente de Coronas 1950m, pasando junto al ibonet de Coronas 2230m, para llegar al ibón Inferior de Coronas 2620m. En el entorno hay emplazamientos de vivac. Se deja aquí la cuenca de los lagos, remontando al SE el pronunciado e inestable canalón de la Brecha Inferior de Llosas, 2833m,2'15h.

Encima de la horcada hay un resalte. Se evita iniciando la trepada antes de alcanzarla o pasando a la vertiente de Llosas. Progresando NNE por terreno descompuesto y superando los bloques de la cresta, se alcanza una primera cota 3030m. Basta cruzar una brecha poco profunda para pasar a la cercana Aguja Argarot 3035m, PD-, 3 horas.

Descendiendo por el lado opuesto NE un par de resaltes, se llega enseguida a una angosta horcada, 3010m. De ésta salen dos vías: la más directa escala un muro extraplomado (IV) equipado con pitones. La más asequible (comprometida a causa de la mala calidad de la roca) baja un par de metros por el lado de Coronas, efectúa una travesía horizontal por terreno expuesto y remontando un corredor empinado y descompuesto enlaza con la otra variante en la cresta.

Tras superar una placa pulida con buenos agarres (III), se progresa por pilares de granito hasta topar con una corta chimenea vertical que da paso al vértice de la Aguja Tchihatcheff 3052m, AD, 3'30 horas.

Con cuerda de 80 metros se puede bajar a la brecha (35 metros) montando un rápel en el anclaje que encontramos a la derecha. El otro anclaje posibilita enlazar con el seguro instalado en la mitad de la pared. Este segundo rápel (20 metros) obliga a realizar un movimiento pendular para situarse en la vertical de la horcada, 3000m, 4 horas.

Como el tramo inicial de la cresta vuelve a formar un escarpe vertical, es preferible realizar un flanqueo descendente por la vertiente occidental. Trepando por terreno inestable se llega enseguida a la Aguja Franqueville 3065m, PD, 4'15 horas.

Tras un breve descenso comienza una travesía jalonada con bloques que obligan a subir y a bajar. Superando sucesivos pilares de granito o evitándolos por los flancos, se llega al borde de un corte equipado para rápel de 18 metros. Más abajo hay otro seguro.

En la Brecha Superior de Llosas 3055m, 5 horas, la cresta se yergue de nuevo y reaparecen las dificultades. El tramo inicial de la escalada es un resalte vertical con escasos agarres (III). A continuación se progresa por el flanco de Coronas (terreno inestable). Al volver a la cresta aparece un muro que también se evita por el lado izquierdo. Superado este obstáculo, una sencilla trepada por los bloques de la arista lleva a la Aguja Escudier 3315m, AD, 6'15 horas. Trasponiendo o bordeando dos cotas irrelevantes, el cresterío conduce a la Aguja Daviu 3350m, F+, 6'30 horas. Atravesando una horcada y otro promontorio se alcanza el vértice del Aneto 3404m, F+, 6'45 horas. Descendiendo por el Puente de Mahoma nada cuesta acercarse a la Punta Oliveras-Arenas 3298m, F+, 7 horas.

Descenso al punto de salida por el Collado y lagos de Coronas 2'15 horas, F.

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CRESTA DE LAS AGUJAS DE LLOSÁS

 

Las crestas graníticas del macizo de la Maladeta son todas bonitas y espectaculares. Una de las menos conocidas es la que enlaza las tres agujas de Llosás e, igual que la de Salenques-Tempestades-Aneto, finaliza en la misma cumbre del Aneto. A pesar de su unidad innegable, es factible e incluso recomendable desdoblar esta larguísima ascensión en dos: una del collado de Llosás a la brecha superior de Llosás pasando por las tres agujas y otra desde aquí hasta la cumbre del Aneto. El primer tramo es el más espectacular, puesto que se ascienden las tres Agujas de Llosás, las Agujas de Argarot, Tchihatcheff y Franqueville. Desde el collado superior de Llosás se puede continuar hasta la cumbre del Aneto. Es una escalada muy homogénea y sencilla, con algún tramo descompuesto, que acaba en lo alto del corredor Estasen tras superar las Agujas del Aneto.

 

Línea general: Collado de Llosás ( 2.850m) - aguja Argarot ( 3.035m) - aguja Tchihatcheff ( 3.052m) - aguja Franqueville ( 3.065m) - brecha superior de Llosás - Aneto ( 3.404m).

Desnivel: 863m aproximación. 650m de cresta.

Dificultad: D. Hay un paso de IV por encima de la brecha superior.

Horario: 2h - 2h 30 min aproximación. Cresta 6-7h.

Material: Cuerda, cintas largas, un juego de empotradores o friends. Piolet y crampones para el descenso todo el año.

Cartografía: "Maladeta - Aneto" ( 1:25.000) Ed.Alpina.

 

Aproximación: El acceso más directo al collado de Llosás es desde el refugio forestal de Ballivierna por el valle de Coronas. Se pasa por el lago del mismo nombre y antes de llegar al lago inferior tomar el camino que por una ancha canal pedregosa asciende al collado. Para acceder a la brecha superior de Llosás, en cambio, es preferible subir por el valle de Llosás siguiendo el camino de la pleta y del lago de Llosás.

 

Descripción: Salir un poco por la derecha de la cresta por una corta escalada de III- y después volver al filo que se sigue fácilmente hasta la cumbre de la aguja Argarot, con algún tramo un tanto descompuesto. Descenso hasta las inmediaciones de la próxima brecha, al pie de la Tchihatcheff, destrepando con atención por un terreno abrupto y descompuesto o con un rápel. A partir de aquí una muralla extraplomada cierra el paso. Dos posibilidades: la primera consiste en bajar unos metros por la vertiente de Coronas por un terreno delicado y flanquear la pared O por una repisa podrida hasta un pequeño espolón que se escala directamente (III). Se alcanza así la arista a la altura de una brecha, justo al pie de la placa lisa que hay que superar por las fisuras que la recorren (IV) y seguidamente trepar por grandes bloques a la aguja de Tchihatcheff. La segunda, más sencilla, consiste en bajar unos metros por debajo de la brecha por la vertiente de Llosás y ascender por una canal evidente que permite llegar a una cumbre con dificultades no superiores a II. Desde la inmediaciones de la cumbre bajar con un rápel de 40 metros o dos de 20 hasta el pie de la brecha inmediata, que se remonta por la vertiente de Llosás. Acto seguido hay que seguir una repisa por el lado izquierdo del filo para volver rápidamente a la arista. Continuar por la izquierda para evitar un tramo inexpugnable y, merced a unos pasos atléticos (III+), tomar un espolón que permite volver por buena roca a la cresta y lograr la tercera aguja o aguja Franqueville. A partir de ésta, un tramo de cresta horizontal y bastante fácil pero con pasos aéreos, lleva a las inmediaciones de la brecha superior. Sólo falta un rápel de 20 metros por la vertiente de Llosás para bajar junto a ésta. Desde la brecha superior de Llosás salir por la cresta en dirección NE. Ir ganando altura, dejando unas agujas de lado. Superar diferentes pasos, algunos aéreos, con tramos bastante descompuestos y precarios que exigen extremar la precaución. Dejando atrás las dificultades se alcanza la salida del corredor Estasen. Por terreno más sencillo llegar a la cumbre del Aneto.

 

Descenso: Desde el Aneto, el descenso se efectúa atravesando el puente de Mahoma y bajando hasta el punto de partida a través del collado de Coronas y los lagos del mismo nombre.

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ARISTA DE LOS TROIS CONSEILLERS        AD+.

 

Desde el embalse de Cap de Long se contempla la magnífica trilogía granítica de las cumbres del Turon de Néouvielle, Trois Conseillers y pico de Néouvielle, conjunto severo y de gran sobriedad, de un atractivo innegable. Ciertamente se pueden recorrer los tres en un encadenamiento, pero tienen algunos tramos monótonos y es más cómodo hacerlo desde la vertiente del refugio de la Glére. De todo este recorrido el tramo de cresta entre la brecha del Néouvielle y la cumbre del mismo nombre es lo que nuestros vecinos llaman un pequeño "¿?" que todos los pireneistas se han de esforzar en degustar. Es una cresta gratificante, corta y rápida, con algunos divertidos pasos acrobáticos que hay que recorrer con espíritu de fiesta, para disfrutar del itinerario y del contraste entre el inmenso espejo de las aguas de Cap de Long y las grandes cumbres y glaciares del Pirineo Central que irán apareciendo conforme ganemos metros. El paso de la rimaya al pie de la brecha puede presentar alguna incomodidad según las condiciones, pero su superación hará nacer el deseo de salir hacia la cumbre y, con la compañía del próximo y siempre sorprendente pico de Midi de Bigorre, permitirá disfrutar de las futuras ascensiones que iremos imaginando.

 

Línea general: Brecha de Néouvielle (2926m) - pico de Néouvielle (3091m).

Dificultad: D. Un largo de IV vertical. El resto II-III. Rimaya de acceso a la brecha delicada según condiciones.

Material: cuerda, cintas, friends. Piolet y crampones.

Horario: 2h 30min aproximación, 2h cresta.

Desnivel: 775m aproximación, 165m cresta.

Cartografía: TOP25 "Néouvielle" (1:25.000) 1748 BT del IGN.

 

Aproximación: La aproximación a la brecha de Néouvielle se puede hacer tanto desde Cap de Long como desde los Lagos de Aubert y Aumar. Desde estos lagos el regreso es más directo, pero su acceso en coche está regulado a unos horarios determinados y el resto del día hay que ir a pie o en autobús desde Orédon. A Cap de Long, por el momento, se puede acceder libremente en coche, pero por el contrario el regreso es un poco más largo. Si se sale de Cap de Long hay que cruzar toda la presa y en su extremo E tomar un camino marcado que asciende por el lado izquierdo de Cap de Long. Seguir en todo momemto el sendero y cerca del collado del paso de Chat dejar el camino que salta por el collado hacia la otra vertiente. Seguir de frente y dirigirse al pie de la canal que conduce a la brecha de Néouvielle. Itinerario muy evidente. En este tramo hay neveros hasta final de temporada. El paso de la rimaya puede ser molesto y delicado según las condiciones. Subir por la canal, los primeros metros un poco delicados por el terreno pulimentado y resbaladizo.

Si se sale del aparcamiento de los lagos de Aubert y Aumar cruzar la presa y coger el camino normal al Néouvielle. Al cabo de un cuarto de hora dejar este camino a la derecha y dirigirse a un pequeño lago a la izquierda. Desde allí dirigirse hacia el collado del Pas de Chat, que es un collado de la cresta de los Laquettes que permite el paso a la vertiente de Cap de Long. Ir subiendo por rastros de camino discontinuos y desde el collado perder unos cuantos metros por la otra vertiente hasta enlazar con la ruta anterior.

 

Descripción: salir de la brecha por el filo de la cresta, buscando el mejor paso por ambas vertientes (II). Llegar al pie de un primer resalte y flanquear a la derecha por una repisa con unos bloques iniciales inestables por el lado de Cap de Long (1 pitón) hasta llegar a un punto donde queda cegado. Allí hay que montar una reunión (gran bloque con un friend empotrado) y escalar un largo. A los pocos metros hay otro pitón intermedio. Tramo de IV bastante vertical. Volver a salir al filo de la arista y continuar progresando entre grandes bloques, buscando el mejor paso. Llegar al pie de un segundo resalte, con una fisura muy marcada. Se puede ascender por la fisura (2 pitones, IV+) o bien flanquear a la derecha por una pequeña vira en diagonal. Hay que salir fuera de la vira, puesto que un pequeño techo hace muy incómodo la progresión por dentro. Paso sencillo, pero aéreo. Volver al filo de la arista, junto a la salida de la fisura (pitón) y continuar en todo momento por el filo, buscando el mejor paso. Tramo bello y acrobático, entre grandes losas y bloques. Llegar al pie del último resalte, que es una especie de enorme bloque enganchado a la cresta (conocido como el Buzón). Flanquearlo por la derecha (1 pitón) y subir a la repisa entre el bloque y la cresta. Escalar el último largo por unas bellas fisuras (III+) con algún agujero, fáciles de proteger. Llegar a un promontorio y seguir unos metros horizontales hasta la cumbre (II).

 

Continuación a Punta Ramoun 3011m  PD+            .          

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ARISTA N.O. DEL PEQUEÑO ASTAZOU            D.

 

            Esta arista tiene la fama de ser la más bonita de todo Gavarnie, y aunque esta afirmación quizá es un poco aventurada, no hay duda de que tiene elementos objetivos para serlo. La marcha por la Pailla y Espuguettes es una delicia, con unos sedantes prados verdes. La aproximación a su punto de ataque, por debajo del corredor Swan, empieza a ambientarnos en la alta montaña. Y la vía de escalada es una fiesta. Su dificultad mediana permite disfrutar de todos los pasos, sin angustiarse nunca. En todo momento se encuentran las presas necesarias, la roca es franca, el itinerario evidente y las reuniones se hacen en amplias repisas muy cómodas. El entorno es ciertamente excepcional. A un lado el circo de Gavarnie, donde se ve todo, desde las terrazas a las cascadas, de los corredores a las paredes norte. En lontananza el magnífico glaciar del Vignemale nos contempla impertérrito. La llegada a la cumbre es la finalización espectacular de esta maravilla. De pronto aparece el Marboré, la grandiosidad del circo superior de Pineta, la cara norte del Monte Perdido. Entonces el entusiasmo se desborda, por haber podido disfrutar de uno de los recorridos más bellos, armoniosos y completos de todo el Pirineo. La experiencia e inteligencia del escalador a la hora de montar las reuniones y seguros será lo que marcará la diferencia entre un buen horario y un tiempo demasiado largo en una vía de este desnivel.

 

Línea general: collado cota 2520m - pico del pequeño Astazou (3012m).

Desnivel: 1170m aproximación, 500m cresta.

Dificultad: D.

Horario: 3h aproximación, 4 a 6h cresta.

Material: doble cuerda, juego de friends y empotradores completos, 4-6 cintas largas. Piolet y crampones a inicio de temporada.

Cartografía: TOP25 "Gavarnie" (1:25000) 1748 OT del IGN.

 

Aproximación: Desde Gavarnie tomar el camino hasta el refugio de Espuguettes (donde es aconsajable pernoctar). Desde el refugio dirigirse al pie del corredor Swan, cruzar el nevero y por un vallecillo lateral hacia el O alcanzar un collado herboso al pie de la cresta, sin ninguna dificultad.

 

Descripción: salir del collado por unas rocas fáciles (II) en ensamble hasta el pie de un pequeño desplome que se supera ligeramente a la izquierda, y con dos largos llegar al inicio de un nuevo resalte. Cruzar dos pequeñas brechas y escalarlo por la vertiente O, pasando por debajo de un desplome, con buenas presas. Volver al filo de la arista y superar un corto resalte más compacto, por el medio o decantándose ligeramente a la izquierda. Llegar a un nuevo resalte, que es preferible superar por la vertiente O siguiendo un sistema de pequeñas cornisas y diedros hasta llegar por unas losas a una nueva terraza. Superar un nuevo resalte por unas losas hasta acceder bajo un pequeño desplome que se supera por la derecha hasta una nueva terraza. Empieza un nuevo resalte de unos 100 metros que se acostumbra a escalar en tres largos. Se empieza por el filo de la arista para decantarse unos 25 metros hacia la izquierda, buscando un sistema de repisas y diedros (IV). Algunos pitones ayudan en la orientación. Llegar a una nueva terraza, bajo lo que se conoce como Gran Frontón, que no es más que un muro de pared desplazado al oeste, sobre el vacío. Salir por una fisura al Este, girar a la derecha por unas repisas, sobre la vertiente norte del Frontón. Ganar altura y acercarse a un pequeño desplome, donde hay un pitón y se puede montar reunión. Salir al O, bordear por la derecha el desplome y ganar el filo de la arista. Seguidamente llegar al Pequeño Frontón, paso similar al anterior de menor envergadura. Escalarlo directamente y salir por una vira a la derecha. Se llega a una nueva terraza, al pie de la famosa "Losa Partida". Es un pequeño resalte (IV+), con una fisura en medio y presas escasas, especialmente de pies. Un pitón asegura totalmente el paso. Escalar un nuevo largo y llegar al punto de unión de la arista NE y NO, donde la roca pierde calidad. Las dificultades menguan considerablemente. Seguir horizontalmente hacia el Este, superar un corredor bastante descompuesto y llegar por la llana arista a la cumbre del Pequeño Astazou.

 

Descenso:  desde la cumbre bajar por un camino pedregoso al collado de Astazou. Desde allí descender siguiendo una larga diagonal hacia el Lago Helado y la brecha de Tucarroya. Rodear el lago por el norte, por una repisa sobre unas losas y por terreno descompuesto ganar la brecha, con su refugio. Por la vertiente norte bajar por una canal, por terreno inestable hasta un collado que hay bajo una aguja desplazada (La Borna), y siguiendo hitos y rastros de camino cruzar en descenso toda la cara NE del Gran Astazou hasta el camino que desde Estaube sube hasta la Hourquette d'Alans. Desde allí bajar por camino, haciendo una vuelta hacia la derecha, hasta el refugio de Espuguettes y Gavarnie.

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MALL PINTRAT 2.842

 

Ascensión por el Puerto Biello y la arista N.

El Puerto Biello constituye el modo más rápido de acceder al refugio de Maupás desde Aragón, constituyendo un importante aunque severo paso de comunicación entre regiones. Con nieve su subida aparece expuesta a avalanchas. La arista que desde ahí gana el Mall Pintrat es interesante y presenta un muro difícil.

 

dificultad: PD (III-)

tiempo estimado de subida: 3h 40’

desnivel: 1100m

Final carretera A-139 (1800 m, 0h). En las campas donde se cruza el torrente de Gorgutes (2025 m, 45’) abandonamos el camino del puerto de la Glera  y  continuamos al oeste por las praderas en la margen derecha del riachuelo. Se llega así a un rellano (2140 m, 1h) hasta que llega en cascadas (N) el arroyo que desciende del lago y donde también aparecen numerosos manantiales. La inclinada canal que encamina al ONO hacia el Puerto Biello también deja discurrir un hilo de agua en general poco caudaloso (puede volverse intransitable en caso de crecidas); transformándose para temporada invernal en elegante corredor (35º) bastante expuesto a avalanchas. Por ahí hemos de ascender, en algún caso separándonos algo del torrente en su orilla izquierda y otras veces sorteando sus aguas a pleno cauce.

Se alcanza la terraza superior al pie del paso y observando con temor la quebrada pared NE del Mall Pintrat, no en vano subiremos por una de sus esquinas. Una gravera (ONO, nevero hasta julio) adorna la base de la evidente brecha (hay algún otro paso también muy marcado más a nuestra derecha, no equivocarse). Los metros finales son de difícil avance a causa de la piedra suelta; la roca firme en las paredes a ambos lados puede facilitarnos la tarea. Finalmente se corona el paso del Puerto Biello (2632 m, 2h 30’) con el bello marco del lago y el macizo del Maupas detrás.

Afrontaremos directamente la cresta (N) por encima del paso. Se trepa con facilidad (I+, mínima tendencia a la vertiente de Lis) y en unos temibles esquistos marrones que no resultan estar tan sueltos como parece. Alcanzada una primera cota, hay que crestear ligeramente en descenso rumbo a la base del Mall Pintrat. Un pasaje algo aéreo exige cierta atención (II-, algo roto, desaconsejable con nieve). La depresión al pie del resalte clave del Mall Pintrat es accesible en la vertiente de Lis (nevero hasta agosto).

El muro (50 m) se presenta muy atractivo y coincide con el contacto esquisto-granito, roca esta última en la que superaremos las mayores dificultades. Su mayor problema es la amplitud del resalte, en la que varios itinerarios resultan practicables pero un error en el trazado puede ofrecer difícil salida en el resalte final. El mejor rumbo es entrar algo en oblicuo hacia la izquierda (II) alcanzando una zona de repisas en adherencia (II-) que continuando a la izquierda llevarían a un muro fisurado algo por encima del nevero de Lis (III, clavo en su base). No es ésta la mejor opción (un bloque en el resalte está suelto) y sí desde estas repisas subir hacia la izquierda buscando la cresta (II, muy elegante) y en una zona de placas por encima buscar un quiebro hacia la izquierda (III-, bastante expuesto pero buena roca) que nos saca hacia el filo en una zona ya más tumbada. Algún resalte más (II-, uno de ellos se sortea en la vertiente del Esera) conduce a la rampa de bloques sueltos por la que nos elevaremos (S) hasta coincidir a su término con la vía normal de la vertiente este (hitos). Un breve tramo de cresta somital (grandes bloques) conduce a la cumbre del Mall Pintrat (2842 m, 3h 40’).

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ARISTA PASSET           D.

 

El circo de Gavarnie es para algunos el santuario del pireneismo. En lo alto de este santuario la cumbre del Marboré preside el vacío. Esta cumbre por su vertiente sur es de acceso fácil y según Russell cabría todo el ejército de Napoleón, mientras que por la vertiente norte una sucesión de muros, terrazas, cascadas y neveros colgados le dan una personalidad magnificente. La escalada de la arista Passet del Marboré no es técnicamente demasiado difícil y tiene un gran ambiente de montaña tanto por la espectacularidad del Circo de Gavarnie como por la aproximación necesaria. La aproximación a la brecha Passet desde el refugio de Sarradets atravesando por el segundo rellano del circo ya es toda una excursión. Pero la escalada de la arista Passet desde el fondo del circo por la denominada "subida directa al Marboré", donde se escala previamente el Muro  de la Gran Cascada y la Cresta de los Druidas para llegar a la brecha Passet, es uno de los mejores itinerarios de todo el Pirineo, reservado a los alpinistas más entrenados.

 

Línea general: Brecha Passet (2778m) - Marboré (3248m).

Desnivel: aproximación 580m, cresta 470m.

Dificultad: D, con pasos de III+ y IV.

Horario: 5h 30min de aproximación, 4h 30min de cresta.

Material: cuerda para escalar largos de más de 40m, cintas largas, empotradores y friends, crampones y piolet toda la temporada.

Cartografía: TOP25 "Gavarnie" (1:25.000) 1748 OT del IGN.

 

Aproximación: Desde el collado de Tentes seguir el camino hasta el refugio de Sarradets, donde es aconsejable pernoctar. Desde el refugio atravesar el circo de Gavarnie por los canchales, repisas y palas de nieve de la segunda terraza del circo hasta el Glaciar de la Cascada. El camino es poco definido, pero más o menos siempre se van encontrando trazas de sendero e hitos. Se atraviesa flanqueando el nevero de la Cascada y se entra en el corredor que conduce a la brecha Passet, este corredor limita por la derecha (izquierda orográfica) con unos espolones y canales muy característicos y visibles de lejos. En la parte superior del corredor, y antes de llegar a la brecha, hay que decantarse a la derecha y subir por el primer sistema de espolón canal, dejando a la derecha las plazas del flanco sur de la arista. Hay que seguir hasta el pie de un primer diedro fácil situado ya en el flanco N de la arista a unos 60m por encima del nivel de la brecha (pasos de II y III-).

Descripción: alcanzar la arista subiendo por un diedro que después se desdibuja (40-50m, III+). Seguir por el filo de la arista muy aérea y con algún resalte muy vertical (buena presa), se pueden montar fácilmente reuniones y puntos de seguro en bloques (III). Pasada una pequeña y estrecha brecha de la arista, escalar unos metros y flanquear por una repisa hacia el flanco N hasta una reunión de dos pitones al pie de un diedro. Remontar el diedro 8-10m. Se ve un muro vertical a la izquierda y por encima, con una reunión de tres pitones que hay que dejar de lado, hay que buscar el paso para flanquear a la derecha y pasar al flanco S de la arista (III+). En el flanco S se atraviesan 15m por un muro muy vertical, pero fácil, sin subir e incluso bajando algún paso. Se deja un primer diedro a la izquierda y se encuentra inmediatamente a la derecha un segundo diedro (II+, 1 pitón). Hay que remontar el diedro de unos 40m hasta la arista (IV, 2 pitones). Se sigue la arista por un terreno muy fácil (II) hasta el próximo gendarme que se sube por un pequeño diedro que tiene por la derecha (S) (IV). Se continúa por la arista que va a parar a una brecha (II). La arista se vuelve muy fácil: primero se sigue por un diedro-canalera muy poco inclinado y seguidamente por unas viras en el flanco sur. Se vuelve a la arista y un corto resalte se ataca por el flanco N (III-). La arista como tal desaparece y se confunde con la parte superior de la vertiente norte del Marboré. Una canal con piedras muy inestables permite lograr el collado donde se encuentran trazas que haciendo zigzags por el canchal conducen a la cumbre.

 

Descenso: de la cumbre se vuelve al collado entre el Marboré y los Picos de la Cascada. Se coge un sendero que flanquea por debajo los Picos de la Cascada en dirección SO, y que se sigue hasta haber contorneado por el sur el acantilado de la Espalda de Marboré, (para evitar este resalte el camino se desvía hacia el SE para encontrar el paso en medio de una barra de roca y después vuelve hacia el oeste). Se sigue hasta el collado de los Sarrios, bajo la cumbre del Casco. Un camino que va por unas viras en dirección ONO nos llevará a la Brecha de Rolando para atravesar hacia la vertiente N encima del refugio de Sarradets.

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CRABIOULES 3.116

 

Arista oriental

Recorrido de arista corto pero de cierta dificultad. Habitual en descenso, donde las máximas dificultades se salvan mediante rápel.

 

dificultad: AD- (IV-)

tiempo estimado de subida: 1h 15’

punto de partida: final carretera A-139 (1800 m, 3h 55’)

desnivel: 160 m

 

Tusse de Remuñé (3041 m, 0h). Alcanzamos (NO) primero a plena loma y luego un poco hacia la margen de Lis, la brecha inmediata. Desde el collado de Crabioules (3010m, 5’) progresamos bien a plena cresta (I+) o por una amplia terraza que se presenta unos metros por debajo en la vertiente de Lis (algún hito). Inevitablemente la terraza concluye fundiéndose en la cresta y abriendo abismo a ambas vertientes en las proximidades de una primera cumbre (3020 m, 15’). Se crestea junto al filo (II) alcanzando una brecha con cómoda terraza al pie de un corto y bravío resalte (8 m) que por aquí presenta la aguja J.Garnier. Aprovechando un pináculo montamos reunión en la brecha y afrontamos una vertical fisura un poco hacia la vertiente de Lis (IV-, puente de roca) de la que escapamos antes de su difícil final por la placa hacia el filo del espolón (izquierda). Un último paso de placa (III-) ya sobre la vertiente de Lliterola nos permite alcanzar la reunión de la cumbre del resalte. Se crestea en terreno aéreo (II+) hasta la cumbre de la Aguja J.Garnier y descendemos por una vaguada un poco en la vertiente de Lliterola (II, roca suelta) con idea de alcanzar una profunda brecha al pie del espolón de Crabioules.

Una sucesión oblicua de fisuras marcha a la izquierda de la cresta ofreciendo un elegante modo de progresión (III, un friend atascado da seguro) y alcanzando la cúspide de este primer muro (cordino).

Nuevamente avanzamos entrando en la vertiente de Lliterola superando algunas placas que nos emplazan al pie de una chimenea con roca en su fondo y elegante trepada empleando sus flancos (II). Ganamos así el quicio del espolón que ahora ya pierde inclinación y no va a presentar grandes dificultades (II-, se evita el filo a ambas vertientes) si bien aún presenta un trecho de elegante progresión antes de la cumbre E del Crabioules (3117 m, 1h 15).

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CRESTA CRABIOULES-LÉZAT

 

Larga arista bella y afilada que enlaza estas dos cumbres, concentrando sus dificultades en la zona de las Agujas de Lézat. Material de escalada necesario. Escape muy difícil en caso de mal tiempo.

 

dificultad: AD+ (IV)

tiempo estimado de subida: 3h 30’

punto de partida: Granges d’Astau (1160 m, 5h 30’)

desnivel: 280 m

 

Cumbre Occidental de Crabioules (3116 m, 0h). Descendemos la cresta al OSO que pronto cae con verticalidad obligando a destrepar (II). Nos encaramamos ahora al pináculo que constituye la Punta Mamy, empleando las numerosas fisuras aunque éstas no siempre tienen la orientación adecuada (II+, bastante vertical) (3048 m, 20’).

Se asciende más fácilmente coronando una nueva cota (Punta Lacq, 3010 m, 35’) y nuevamente aparecen algunos pasos complejos (III-, destrepes algo verticales) en el expuesto descenso hasta la brecha Lézat (2955 m, 50’).

La cresta se eriza y sorteamos los gendarmes bien por el filo o en la vertiente de Lis. Así alcanzamos la base de un gendarme característico (Gendarme Blanco) que abordaremos entrando hacia la izquierda (placa fisurada, III, clavo) y encaramándonos por el juego de fisuras sobre un bloque saliente (IV) del que salimos hacia la vertiente a nuestra izquierda. Un terreno más fácil nos permite retomar el filo.

La Primera Aguja de Lézat es una gran torre que se muestra a continuación y que inicialmente evitamos hacia la derecha hasta encontrar un diedro por donde encaramarnos (III+, friends útiles). Desde esta cumbre (3023 m, 1h 55’) nos acercamos con facilidad a la base de la Segunda Aguja de Lézat, que trepamos directamente para salir en oblicuo hacia la izquierda (canalón) en su parte superior. Es obligado superar un resalte a modo de diedro (III+) para ganar la cúspide (3037 m, 2h 15’).

El descenso a la siguiente brecha es más angosto, aunque no especialmente delicado. Es posible descender luego unos metros en la vertiente del Portillón (roca rota, muy inclinado) para así acceder a una vira ascendente hacia la izquierda que nos permite rodear la Tercera Aguja de Lézat hasta poder abordarla en ese lado, ofreciendo un paso dificil (III) próximo a la cumbre (3058 m, 2h 50’).

La Cuarta Aguja de Lézat se alcanza por terreno roto pero mucho más sencillo (3069 m, 3h), iniciando una zona donde aparecen varias prominencias y la cresta deja de ser ascendente. Rodeamos algunas de ellas por la vertiente del Portillón y así amanacemos en la vía normal de la vertiente sur coincidiendo con la entrada en la amplia terraza de la cumbre del pico Lézat(3107 m, 3h 30’).

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CRESTA CRABIOULES-LÉZAT            D.

 

Sin duda que al pasar por el collado Inferior de Lliterola nos habremos fijado en la elegante, aérea y recortada cresta que desde la cumbre del Crabioules se extiende hasta el Pico de Lézat. Hay un conjunto de grandes gendarmes, con pequeñas brechas, cortadas y sin escapatoria en todo el trayecto. El recorrido es muy bello, homogéneo y sostenido, y se hace demasiado corto. La escalada es sensacional, aérea y genuinamente de alta montaña y, por poco que acompañen las condiciones, la travesía será una fiesta. La aproximación es larga pero permite un acercamiento progresivo y sosegado a este mundo de alta montaña. El valle de Remuñe permite adentrarse en un mundo desolado, mineral, de una rara grandiosidad en el circo superior de Lliterola. Y sobretodo el paisaje, con paredes y crestas atractivas, tiene una profundidad especial, y es un complemento que acaba de dar la grandeza de este itinerario.

 

Línea general: Collado de Crabioules (3012m) - picos de Crabioules (3116m, 3106m) - brecha Mamy- brecha Lézat (2958m) - pico Lézat (3107m).

Desnivel: 1200m aproximación. 225m cresta.

Horario: 4h aproximación. 4-5h cresta.

Material: cuerda, friends, empotradores y cintas largas. Piolet y crampones a comienzo de temporada.

Cartografía: Posets- Perdiguero (1:25.000) Ed. Alpina y TOP25 "Bagnères-de-Luchon" (1:25.000) 1848 OT del IGN.

 

Aproximación: tomar el valle de Remuñe y remontarlo íntegramente, dejando a la izquierda la ruta normal hacia el lago de Lliterola. Llegando al fondo del circo, ganar un paso por la izquierda para ir a salir a la cresta entre la Forca y la Tusse de Remuñe. Ganar la Tusse de Remuñe y por la cresta bajar hasta el próximo collado de Crabioules.

Descripción: Salir del collado de Crabioules por el filo de la cresta (II) hasta el pie de la Aguja Jean Garnier. Desde una plataforma escalar un largo evidente (III+) fácil de proteger hasta el final de esta primera punta. Descenso sencillo a una brecha desde donde hay que escalar un nuevo resalte (III+) que permite volver a ganar la cresta, desde donde se continúa por terreno más fácil (II) hasta el Crabioules Oriental. Por el filo de la cresta continuar hasta el Crabioules Occidental y destrepar hasta la brecha Mamy. Salir de la brecha Mamy en dirección al pico de Lézat, por terreno sencillo, trepando y destrepando, pero con tendencia a perder altura hasta llegar a la brecha Lézat, el punto más bajo del itinerario. Las pequeñas dificultades se superan más facilmente por la vertiente N. Desde la brecha dejar atrás un primer gendarme contorneándolo por cualquier lado, y seguir por la cresta hasta otra pequeña brecha, al pie de un gran gendarme, el "Gendarme Blanco", de color más claro. Escalar un largo inicialmente hacia la izquierda, superar un pequeño bloque empotrado y continuar por una fisura con algún clavo y fácil de proteger (IV), con un paso aéreo. Continuar por una sucesión de pasos similares, hasta llegar al último paso, una bellísima fisura muy estética, que empieza en un flanqueo ascendente a la izquierda para girar a la derecha, y que marca el fin de las dificultades. Continuar por terreno más fácil, superando unas pequeñas puntas, hasta la ancha cumbre.

Descenso: Retroceder unos metros hasta una de las puntas de la antecima, para tomar una canaleta en dirección al Lago del Portillón, con rastros de camino, destrepando por terreno fácil pero molesto (II), hasta llegar a un gran pedregal suspendido. Continuar por todo el pedregal en descenso hasta su parte inferior donde hay que encontrar un sendero que, por otra canal, se descuelga hasta el camino que del Lago del Portillón lleva al collado Inferior de Lliterola. Remontar hasta este collado y bajar por el valle de Remuñe pasando el Portal de Remuñe o directamente por el valle de Lliterola.

 

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CRESTAS DE BACHIMALA PD+

 

La cresta de los Bachimala es relativamente horizontal y no muy accidentada, por lo que se deja hacer bastante bien. Aunque se llegan a pisar nueve tresmiles, resulta una jornada mucho más suave que la anterior debido a que las depresiones entre pico y pico no son tan importantes como las del cresterío Culfreda-Lustou.

 

ASCENSION

Partimos del Plan de Tabernés (1700 m, 0h) y por terreno conocido llegamos hasta el Vado de Bachimala donde cruzaremos el Cinqueta de La Pez (puente de troncos) (1800 m, 22’) y a continuación el torrente que baja por el barranco de Bachimala. El sendero, ahora con algunos hitos, empieza a girar a la derecha subiendo con fuerte pendiente los primeros 200 metros.

Superado este primer tramo, el itinerario discurre por una pradera con moderada pendiente que va muy bien para recuperarse del primer esfuerzo. Al llegar aproximadamente a los 2150 m se cruza el río para subir ahora por el margen izquierdo (55’). Es un buen momento para recoger agua si no queremos después salirnos de la ruta.

De prado herboso pasamos a terreno pedregoso. Pronto dejaremos a la izquierda la ruta normal del Gran Bachimala y llegaremos, sin más, al Collado Señal de Viadós (2538 m, 1h 40’).

 

CRESTERIO

Iniciamos, a la izquierda, la ascensión por la cresta que nos ha de llevar a la Punta del Sabre. Ésta es tan ancha que, más que cresta, parece la ascensión por un amplio lomo. Durante los primeros metros vuelve la hierba, pero pronto se pasa a un terreno con piedra pequeña e inestable (un paso adelante y dos atrás), que en algunos momentos hace un poco penosa la ascensión.

Este tramo del recorrido se caracteriza por lo escalonado del terreno, en el que se van alternando sucesivamente rampas de pendiente suave con otras de fuerte pendiente.

Cuando estamos aproximadamente a mitad de la ascensión (2850 m) la cresta se torna aérea y estrecha, pero sólo una cincuentena de metros. Después sigue igual.

La última rampa antes de llegar a la cresta cimera (proximidades de la Punta del Sabre) es la que tiene una pendiente más fuerte, por lo que conviene seguir muy bien los hitos si no queremos ir a parar delante de una pared infranqueable.

Superada esta última rampa, la cresta se vuelve estrecha y horizontal para llegar de esta manera a la Punta del Sabre (3139 m, 2h 54’, PD).

Continuamos por la cresta, que tiene las mismas características que el tramo precedente, y que con algunos pasos aéreos nos llevará hasta el Gran Bachimala (3174 m, 3h 09’, PD).

El descenso por la cara norte del Gran Bachimala es el tramo más serio y delicado de toda la travesía. Hay que seguir unos diez o veinte metros la cresta occidental hasta que veamos la posibilidad de descender por un corredor de piedra muy suelta, en el que es inevitable hacer caer piedras al abismo. Descendidos unos veinte metros se realiza un flanqueo a la derecha por diferentes terrazas o plataformas para acceder de nuevo a la cresta.

Ya hemos descendido la pirámide cimera del Gran Bachimala. -¡Qué alivio al ganar la cresta otra vez!-. La Punta Ledormeur está muy cerca, pero antes de alcanzarla hay que traspasar una serie de elevaciones. Una primera pequeña aguja la esquivamos por la izquierda. A continuación viene una segunda aguja más grande que se deja subir y bajar bien. El flanqueo por la izquierda de otra tercera aguja nos va a dejar al pie del siguiente tresmil.

La escalada de la Punta Ledormeur (II) se efectúa por una placa lisa y bastante inclinada, aprovechando bien las pequeñas repisas o regletas para colocar manos y pies. Punta Ledormeur (3120 m, 3h 26’, PD).

A continuación, la cresta se suaviza y sólo en contadas ocasiones recurrimos al uso de las manos para progresar. Llegamos así a la Punta del Ibón (3097 m, 3h 36’). La cresta sigue la misma tónica, lo que hace que nos desplacemos con relativa rapidez. Llegamos de esta manera a una primera cota que lanza un pequeño contrafuerte hacia los lagos de Bachimala, donde el IGNF coloca al Petit Bachimala (3061 m, 3h 45’). Muy cerca se encuentra otra cota donde Alpina y el IGNE colocan al Petit Bachimala (3052 m, 3h 49’). Cada uno puede hacerse la foto de la cima donde prefiera. Cuando estás en la primera cota ves más alta la segunda, y cuando estás en la segunda ves más alta la primera.

Superado este pequeño lío del Petit Bachimala la cresta sigue con las mismas características hasta el pico Marcos Feliú (3054 m, 3h 56’).

Para llegar al Pic de l’Abeillé la cresta quiere complicarse un poco al estrecharse pero no lo consigue. La progresión es un poco más entretenida, pero nos plantamos sin complicaciones en el Pic de l’Abeillé (3030 m, 4h 10’, F).

Concluida la travesía por la Cresta de los Bachimala, nos disponemos ahora a empalmar el Pic de l’Abeillé con los Picos de La Pez. Este tramo de cresta es más difícil que el realizado hasta ahora, aunque no en exceso.

La cresta comienza fácil y no se complica hasta que tenemos que descender un primer resalte vertical que presenta un tramo delicado. Por suerte, la calidad de la roca es relativamente buena. Después, ya no vuelve a complicarse hasta que hay que descender a la brecha que precede a una gran torre. Un hito de piedras nos indica por donde hay que rodear la torre, recuperando a continuación el filo de la cresta.

La cresta es en algunos tramos aérea pero fácil. Las últimas torres o agujas que hay antes de llegar a la parte más baja de la cresta, al ser muy verticales y por tanto inaccesibles, se flanquean por la izquierda por terreno fácil.

A partir de aquí podríamos decir que las dificultades se han terminado. Ahora el avance es más rápido y llegamos sin ninguna dificultad al Pico del Puerto de La Pez (3019 m, 4h 53’, AD).

Este pico y el Pico de La Pez son dos cimas muy próximas que tienen la misma altura y que están separadas por una pequeña depresión, por lo que pasar de una a otra no nos cuesta más que un minuto. Pico de La Pez (3019 m, 4h 54’).

 

DESCENSO

Para bajar al fondo del valle continuamos por la cresta SO, que no se complica hasta unos metros antes de llegar al collado, y donde la pendiente es muy fuerte. En este tramo hay que realizar un flanqueo de la cresta por la derecha hasta el mismo collado (2889m, 5h 08’, PD).

Una vez en el collado nos lanzamos corredor abajo por una pedrera muy desecha. Si durante el descenso por el corredor nos encontramos nieve, nos colocaremos encima del nevero para bajar más cómodos y más rápidos. La morfología del terreeno nos permite ir directamente al último de los ibones de Bachimala (2566 m, 5h 32’).

A partir de ahora, hay que ir siguiendo los hitos con mucho cuidado, pues el camino no baja directamente al fondo del valle de La Pez siguiendo el curso del barranco, sino que los hitos nos hacen realizar un flanqueo en diagonal a la izquierda hasta dar con el itinerario de subida por el barranco de Bachimala y bajar de esta manera hasta el Vado de Machimala (1810m, 6h 25’).

Durante el flanqueo es fácil perder el camino, ya que el sendero no está bien definido y hay momentos que no se ve ningún hito para guiarnos.

Después de vadear el torrente y el río por el mismo lugar que durante el ascenso, volvemos al Plan de Tabernés (1700 m, 6h 44’).

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CRESTA DE BACHIMALA          AD.

 

Junto al Bachimala o Punta Ledormeur, cumbre de legendaria panorámica, se abre el desconocido y raramente visitado circo de Bachimala. Una larga cresta lo vigila desde las alturas, permitiendo una sencilla trepada mientras se contempla atentamente la verticalidad de la pared del pico de Estós y los solitarios valles occitanos. La soledad de la zona está garantizada y si las condiciones acompañan se disfrutará de una completa jornada de alta montaña. Aunque es posible iniciar la cresta en el Puerto de la Pez, resulta un poco más directo subir por el barranco de los Lagos de Bachimala y alcanzar la cresta a la izquierda de la Punta de la Pez.

 

Línea general: Collado cota 2883m - pico de la Pez (3024m) - pico del Puerto de la Pez (3018m) - pico Abeillé (3029m) - pico Anónimo o Marcos Feliu (3057m) - Pequeño Bachimala (3061m) - Punta Ledormeur (3120m) - Gran Bachimala (3177m).

Desnivel: 1180m aproximación, 590m cresta.

Dificultad: AD. Con pasos de III localizados únicamente en el tramo de cresta entre la Punta de la Pez y el Abeillé.

Horario: 4h aproximación. 2h y 45min cresta.

Material: Cuerda y alguna cinta larga. Cartografía: "Bachimala" (1:25.000) Ed. Alpina.

 

Aproximación: Desde el refugio de Tabernés bajar a cruzar el río para tomar el marcado camino que remonta el valle de la Cinqueta de la Pez por su lado derecho hasta el pluviómetro. Se cruza de nuevo el río y continuar remontando el valle hasta situarse al pie del barranco que baja de los lagos de Bachimala a 2000m. Seguidamente remontar el barranco por su margen izquierdo entre le bosque y los arbustos superando algún paso de II+ hasta que alrededor de los 2300m acaben las dificultades cerca de los lagos. Desde el lago inferior girar hacia el NE en busca del collado de cota 2883 situado entre la punta 2946 y la Punta de la Pez, punto de partida de la cresta.

 

Descripción: Desde el collado de cota 2883m, iniciar la escalada superando un pequeño gendarme en forma de dado que se pasa por la derecha. Se supera una brecha no muy profunda y se llega trepando por la arista con algún paso de III a la cumbre del Pico de la Pez (II+). Seguidamente se pasa por el nudo de aristas llamado pico del Puerto de la Pez y se baja sin dificultades especiales hasta el collado (descenso fácil hacia los lagos por la vertiente derecha). A partir de aquí una sucesión de agujas dificulta el recorrido integral. Las primeras hay que pasarlas por el lado derecho y volver al filo fácilmente ya en clara subida. A continuación se supera un muro de III y se enlaza con una definida aguja que se remonta por el filo de la roca. Destrepar por detrás (III) y rodear por la derecha la siguiente aguja aprovechando una pequeña brecha (hitos). Alcanzar la brecha siguiente y remontar otro resalte de III-. Después se continúa por la arista formada por grandes bloques hasta el pie de los últimos resaltes. Éstos se superan con un corto largo de III+ que nos conduce hasta la parte superior de la afilada y un tanto descompuesta arista. A partir de aquí la arista se suaviza y por un terreno más horizontal se llega al pico Abeillé. Desde aquí hasta el Gran Bachimala la dificultad no supera el II grado y se llega a la cumbre tras superar una última trepada desde una brecha (II+) que se encuentra bastante descompuesta. Terreno desde la brecha más firme decantándose ligeramente hacia la derecha.

 

Descenso: El descenso se realiza por la vía normal del Gran Bachimala que sigue la arista Este en primera instancia, continúa bajando por el gran plateau y gira hacia el sur para ir a buscar el barranco de Bachimala que no se deja hasta el pluviómetro donde se enlaza con el itinerario de subida.

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CRESTA PICO INF. DE LA PAUL-PICO DE LA PAUL-PICO BARDAMINA

 

Clásico recorrido de cresta sin pasos difíciles pero en un ambiente siempre aéreo y algo expuesto. La roca es bastante regular, con numerosos bloques sueltos a partir del pico de la Paúl.

Cuerda útil para personas poco habituadas. Complicado pero interesante en invierno.

 

dificultad: PD (II)

tiempo estimado de subida: 1h 10'

punto de partida: barracones de Estós (1300 m, 6h 15') o aparcamiento de Espigantosa (1500 m, 5h)

desnivel: 100 m

 

Pico Inferior de la Paúl (3073 m, 0h). Descendemos (NE, fácil) a plena cresta hasta que algún destrepe (I, I+, vertiente SE) empieza a estrechar el filo. Aparece un tramo de pináculos que evitamos por una terraza en la vertiente de la Paúl (hitos), retomando el cresterío que pronto se alza elegante (I, afilado) hasta culminar el pico de la Paúl (3078 m, 25'). Hito.

Se recorren (I) un par de antecimas previas en este lado (ENE), descendiendo (II-,I) a una zona en la que evitamos una torre por la vertiente N. Hay una cumbre secundaria y al acercarnos a la depresión más mercada en la cresta y en concreto antes de una cota previa aparecen las mayores dificultades. Primero aparece una laja inclinada hacia la vertiente sur que presenta unas viras por este lado pero sin embargo resulta más fácil afrontar por el filo (I+, impresionante y aéreo). En el descenso siguiente una brecha invita a sortear por el sur un pináculo pero nos lleva a un brusco corte en la cresta. Es preciso destrepar unos 12 metros más al aplomo de la brecha en esa vertiente sur (II, expuesto y algo roto) para acceder a una canaleta (escape oblicuo hacia el sur) por la que retomar la cresta en la cota antes citada. Se desciende ya sin dificultad (tendencia al sur) y llegamos a la brecha base del pico Bardamina (3015 m, 1h) mediante una travesía horizontal en la vertiente sur que evita lo quebrado del filo. Volvemos a la vertiente sur para remontar los metros iniciales hacia el pico Bardamina por una depresión paralela a la cresta (roca rota, huella de paso). Un paso nos saca a la izquierda sobre la vertiente sur del pico por donde con menor inclinación accedemos a la divisoria en las proximidades de la cumbre. Pico Bardamina (3079 m, 1h 10'). Hito.

En el descenso hacia el refugio de Estós suele ser habitual seguir la cresta este, en general larga pero sencilla (abismo al norte) y que presenta un escarpe hacia la cota 2950 obligándonos a destrepar un muro paralelo a la cresta en su vertiente sur (I+). Se salva así un profundo corredor desde donde en oblicuo volvemos al filo. Luego llegamos a una cota (2910 m) en la que la cresta se bifurca, abrazando un laguillo en su base; el ramal al ENE desciende un primer tramo inclinado (vertiente sur, I+, algo expuesto) hasta una zona herbosa donde un segundo zócalo (I+) nos lleva a la brecha 2775, última que da vista al lago de Bardamina pero con un descenso muy pronunciado a esa vertiente. Si hemos bajado por aquí, contornearemos una cota pedregosa (vertiente sur) y llegamos a un collado suave (2715 m, hito): es la brecha de Bardamina. Este collado también puede alcanzarse descendiendo la cresta SE de la cota 2910, más suave, y a cuya terminación unas planas (NNE, lago) nos conducen a este punto.

Queda descender al norte el pronunciado corredor de la brecha de Bardamina, con nieve hasta Julio en su margen derecha (40º). Un destrepe a nuestra izquierda (I+, piedra suelta) permite alcanzar el tubo en su parte más ancha y menos inclinada (con nieve 35º, pedrera horrenda). Un barranco tortuoso nos conducirá luego (NE) al valle entre Montidiego y Bardamina.

 

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CRESTERIO DE BESIBERRI

Por la línea de cumbres.

Se enlazan 6 tresmiles en 3'30 horas. Es necesario llevar cuerda.

 

salida: refugio de Besuberri

desnivel: 650 m

horas: 4'30

dificultad: PD+

 

Disponiendo del privilegiado emplazamiento del Refugio de Besiberri (2760 m), se alcanza por la ruta normal el Besiberri Nord (3014 m, PD+, 1'00 h). El descenso de la cresta meridional lleva, soslayando los obstáculos de los bloques escalonados, a la Brecha Oliveras (2935 m). Al iniciar el recorrido del cresterío (sur) aparece un pequeño resalte con escasas presas (III). Tras superarlo, se efectúa un corto rodeo por la vertiente de Riumalo, utilizando una canal para retornar a la arista.

Progresando por el filo, al topar con una hilera de agujas se pasa al flanco occidental. De vuelta a la cresta surge el corte de la Bretxa Salles (2925 m). Un oportuno anclaje facilita un rápel de unos 20 metros. Al reanudar el avance vuelve a ser más practicable el lado oeste. Nada más cruzar otra brecha (2960 m) concluyen los obstáculos, anchándose la cresta cerca del Pic Simó (3002 m), muy próximo al Pic Jolis (3003 m, PD+, 2'30 h)(este primer tramo del cresterío se puede evitar bajando del Besiberri Nord por los corredores de la cara SE y tras faldearlo por el este, volver al cordal siguiendo el itinerario al Besiberri del Mig).

Bajando sin complicaciones del Doble Ressalt al Pas de Trescazes (2909 m), en vez de ir a la siguiente cota (2995 m) conviene rodearlo por la izquierda (este) atravesando el lomo de un contrafuerte. Por el costado de Riumalo se accede a un corredor que sale al cordal en la cota 3023 que precede al Besiberri Sud (3030 m, PD, 3'30 h). Como el cresterío vuelve a ser recortado ( el Equipo de los Tresmiles identificó 5 cotas no incluídas en el catálogo), la opción más rápida y cómoda consiste en perder altura por la vertiente occidental para realizar un flanqueo (SSE).

Al seguir algunos hitos y vestigios de senda, se enlaza con la brecha contigua a la cima. Girando a la derecha (SE) y trepando un corto resalte, se alcanza el nudo de aristas (3032), pasando por los bloques de la recortada arista oriental (II) al punto culminante del Pic de Comaloforno (3033 m, PD, 4'00 h). El descenso discurre (SSO) por la pedrera situada a la derecha de la arista meridional. Una vez abajo, un breve flanqueo lleva a la Brexta Passet (2945 m), utilizando una u otra vertiente, la travesía de crestas concluye en la Punta Passet (3002 m, PD+, 4'30 h).

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CRESTA DE CREGÜEÑA        AD.

 

En el macizo de la Maladeta los dos circos más grandiosos y salvajes son los de Coronas y Cregüeña. Son unos circos solitarios con una magnitud y profundidad singular. La cresta de Cregüeña, que nace en el collado de Aragüells o Cregüeña y se extiende hasta el pico Maldito, los separa y es quizás el mejor lugar para sentir la impresionante personalidad de estas montañas. A los largo del recorrido hay tres marcadas agujas, que facilitan fáciles escapatorias, pero en todo momento el itinerario es sostenido y mantiene el interés. La progresión -atlética y con algún paso espectacular- se combina con las fabulosas perspectivas del contrafuerte Sur de la Maladeta (sin duda esta cresta es el mejor mirador de las magníficas vías de esta pared), el olvidado corredor Arlaud, el popular corredor Estasen, la Agujas de Llosas, el festival de la cumbre del Aneto... Y atención al regreso, nada trivial por ningún itinerario.

 

 

Línea general: Collado de Cregüeña o Aragüells - pico Maldito.

Desnivel: 1000m aproximación, 620m cresta.

Dificultad: AD.

Horario: 3h aproximación, 4-5h cresta.

Material: Dos cuerdas, friends, cintas largas y material para reforzar los rápeles. Según época, piolet y crampones.

Cartografía: "Maladeta-Aneto" (1:25.000) Ed. Alpina.

 

Aproximación: La más directa es por Vallibierna. Desde el refugio forestal de Vallibierna tomar el camino que por dentro del bosque sube al lago de Coronas. Seguir en dirección NE el marcado camino hasta el lago inferior de Coronas en fuerte subida. Cruzar el torrente por la salida de aguas y por encima de la antigua morrena progresar en dirección NO hacia el collado de Cregüeña o Aragüells, dejando a la derecha el lago mediano de Coronas.

 

Descripción: Salir del collado en dirección NE por la fácil arista hasta la punta de la Aguja Juncadella. Seguir por un corto tramo plano entre grandes bloques para iniciar seguidamente el descenso hasta un pequeño resalte donde se puede instalar un rápel. Este rápel se puede evitar por un pequeño corredor que hay en la vertiente de Coronas, por donde se tienen que perder unos 20-25 metros de altura, para volver al filo de la cresta y continuar el descenso por la vertiente de Cregüeña hasta una pequeña brecha. Remontar esta pequeña brecha y bajar un rápel de unos 15 metros que conduce hasta terreno fácil, desde donde se baja al fondo de una gran brecha, con escapatoria sencilla hacia Coronas. Flanquear las pequeñas agujas de la brecha, inicialmente por la vertiente de Coronas y después por la de Cregüeña, entre grandes bloques y terreno inestable. Volver al filo de la cresta en la última brecha, al pie de un espolón. Subir por el espolón unas fisuras evidentes (III), continuar progresando por la vertiente de Cregüeña por adherencia por unas losas inclinadas y llegar a la Aguja de Cregüeña. Iniciar un nuevo descenso, decantándose hacia la vertiente de Coronas por unas colgadas terrazas, aunque lo más recomendable es descender mediante un precario rápel desde la mitad hasta el fondo de la brecha. Fácil escapatoria por las dos vertientes.

Seguidamente hay el paso más difícil, un largo de IV: desde la brecha subir por una chimenea unos 10 metros hasta situarse en una pequeña cueva con una repisa. Salir por la izquierda con buenas presas y continuar subiendo por el filo del espolón hasta llegar a terreno más fácil. Ganar en diagonal el filo de la arista y llegar por unas terrazas fáciles a la pequeña Aguja Haurillon. Bajar mediante un largo rápel de unos 45 metros hasta el fondo de una nueva brecha. Flanquear por la vertiente de Coronas unas pequeñas agujas, hasta conseguir una nueva brecha con un característico puente de roca. Subir una nueva aguja o flanquear por la vertiente de Cregüeña. La cresta se suaviza. Seguir por el filo, con pasos atléticos (III). Nueva brecha con un corredor hacia Cregüeña. La arista se endereza repentinamente. Subir por la vertiente de Coronas, volver al filo y ganar altura entre bloques espectaculares  (III+ sostenido). Se llega a una pequeña pared con un pitón antiguo. Flaquear a la izquierda y subir con empotramientos por una fisura. Continuar con pasos aéreos por terreno más sencillo. Las dificultades acaban con un espectacular flanqueo por una corta repisa bajo un bloque basculante. Seguir por pedregal hasta el pico Maldito.

 

Descenso: No hay ninguna vía fácil de descenso. La ruta normal consiste en deshacer el último tramo de la cresta hasta encontrar una canal que permite bajar hacia Coronas, con la posibilidad de montar un rápel. Otra alternativa consiste en seguir la cresta hacia la Punta de Astorg y Pico de En medio. En este caso hay que montar un rápel desde un bloque empotrado hasta el fondo de una brecha. Continuar un poco más hasta una nueva brecha desde donde se puede coger una sencilla canal hacia Coronas.

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CRESTA DE CREGÜEÑA  AD

desnivel total: 1750mts 

Tiempo estimado      7 horas

A partir del refugio del Puente de Coronas 1950m se sube al Ibón Medio de Coronas 2725m 2'00 h. Ganando altura hacia el collado de Cregüeña (NNO) y desviándose a la derecha antes de llegar, se remontan los canchales y pedreras que faldean la cumbre, en lazando con un canalón que tiene hierba. A fin de evitar los pasajes descompuestos se busca la roca firme. Una breve trepada lleva a los bloques cimeros de la Aguja Juncadella, 3021m, F+, 2'45 horas.

Avanzando por los bloques de la cresta NE se llega al borde de  un profundo corte. La vía está equipada para bajar con dos rápeles de 20m al fondo de la brecha, 2967m. Es posible evitar el rápel bajando por la vía normal y rodeando la cumbre por la vertiente de Coronas.

Se reanuda la trepada por una empinada canal que mira al sur. Arriba es preciso superar un pequeño muro (III) para salir a la cresta. Trasponiendo una hilera de mojones, se pasa a una cota secundaria (3020m) antes de llegar a la Aguja de Cregüeña, 3043m, PD+, 3'30 horas. El descenso la cresta NE (ruta normal) discurre por una sucesión de escarpes escalonados que llevan a otra brecha. Continuar por el cresterío exige remontar una fisura (III), superar un bloque abombado (IV) y afrontar una escalada vertical (III).

Ese tramo (unos 25 metros de AD) se evita bajando hacia Coronas para realizar un corto flanqueo por neveros y pedreras rodeando la siguiente aguja. Para alcanzar su brecha NE hay que trepar (II) por un pronunciado corredor. En la estrecha horcada (3045m) se gira a la izquierda (SO), evitando el filo de la cresta. Primero se escala un resalte de unos 10 metros (III), bastante vertical y con buenas presas, hasta dar con una repisa equipada para asegurar. Prosiguiendo por terreno más practicable (II) se llega al vértice de la Aguja Haurillon, 3075m, AD, 4'15 horas, retornando a la base con uno o dos rápeles.

Se reinicia la trepada en la brecha. Progresando por el flanco de Coronas se escala una pared vertical con buena roca (III), alcanzando una cota sin catalogar. Es conocida como Cuarta Aguja de Cregüeña, 3090m, PD+, 4'45 horas, y a veces se confunde con la Aguja Haurillon. A partir de aquí la arista es casi plana, pero el avance resulta tortuoso a causa de los pilares de granito. Contando siempre con la posibilidad de abandonar montando un rápel no superior a 30 metros se llega por fin a la horcada que precede al resalte superior de la cresta, se busca la vía más practicable, remontando por roca aceptable (varios pasos III) pequeños muros, bloques superpuestos y chimeneas. Superados estos obstáculos, una pendiente inestable conduce a la cima del Pico Maldito, 3350m, PD+, 6'45 horas.

Avanzando (ESE) por el flanco meridional de una arista casi horizontal, aparece un bloque de dos metros de alto, situado al borde del abismo. Subiendo al filo de la cresta por una canal, se efectúa una corta aunque aérea trepada (II), que discurre por el costado opuesto (este), alcanzando así el punto culminante de la Punta Astorg 3355m, PD, 7'00 horas.

No teniendo intención de seguir por el cresterío, el retorno más directo consiste en descender en rápel (hay varios anclajes en la pared) por la brecha contigua (este). Una vez evitado el tramo más delicado, se destrepa a la base de la muralla.

Si se quiere seguir la cresta se continúa (ESE) por el filo de una espectacular arista. Forma una hilera de bloques en increíble equilibrio (III) y con varias cotas sin relevancia. A veces se pueden soslayar, pero los flancos son inestables. Esta aérea y singular travesía sobre el glaciar de Aneto lleva al Pico del Medio 3346m, PD+, 45 minutos desde la Punta Astorg. Descenso por el Cdo. Del Medio.

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LA LLANTIA 2.937

 

Cresta SE.

Maravilloso itinerario de extraordinaria elegancia y sobre una roca buena en contra de lo comentado en algunas guías. Muy complicado en condiciones invernales. Abismo siempre presente.

 

dificultad: PD+ (III+)

tiempo estimado de subida: 3h 15’

punto de partida: aparcamiento de Espigantosa (1500 m, 1h 40’)

desnivel: 870 m

 

Refugio del Forcau o Angel Orús (2095 m, 0h).

Desde el colladín frente a la Tuca la Llantía (2575 m, 1h 20’) descendemos enfrente el fondo de la vaguada y comenzamos a atravesar en oblicuo hacia la izquierda (SSO, ganamos suavemente altura) por entre los bloques graníticos y buscando la terminación de la montaña en este lado. Según nos acercamos a ella veremos como la arista SE acaba en un torreón que tiene una profunda canal a su derecha y desde el que se desprende una cesta secundaria a la izquierda que ofrece una marcada brecha accesible desde este lado. Si bien esta brecha no debe confundirse con la brecha SE de la Llantía (lo cual rápidamente se comprende al elevarnos hasta ella), es el mejor lugar para empezar el recorrido de la cresta.

Desde el campo de bloques en su base superamos (S) la canaleta que sube a esta brecha (2680 m, 1h 50’) y nos elevamos (O) por la fácil cresta que rápidamente se pierde en loma en la base del torreón inicio de la cresta SE. Para evitar el vertical inicio de la pared E del torreón hacemos conato de encaminarnos a la canal que a su derecha busca la cresta. Pero muy en breve entramos a la izquierda sobre la parte media de esta pared, trepando sobre una concavidad de elegantes placas de granito (II+, buena roca) que buscan la parte superior, en la que se gana su fina cumbre descendiendo sin mayor complicación a la brecha donde también aterriza la canal. El ambiente es a partir de ahora aéreo, especialmente sobre la vertiente SO y unos pequeños laguillos que contemplamos a vista de pájaro. La roca, en general, muy buena.

Se trepa por el espolón, en una zona de placas que más arriba da paso a una elegante cresta nunca complicada (II-). Aparece luego un resalte algo más inclinado (II, algo expuesto) que se sigue bastante a plena cresta aunque la vertiente de Bagüeña permite ser empleada.

Nos acercamos así al resalte principal, muro un poco sobre la vertiente del Forcau que ha de ser recorrido más o menos por su centro (un pino habita el resalte) aprovechando una zona más hendida y surcada de varios diedros. El mayor peligro, dada la considerable verticalidad, es embarcarse en alguno de estos diedros que presente mala salida. Superado el muro inicial (III-, buenas presas, algo técnico) luego es ya una canaleta común a todo el muro el modo habitual de retomar la cresta (II, algo expuesto). La cresta se afila, sin ser difícil (II-, algún paso se evita en la vertiente del Forcau) y alcanzamos la primera cumbre de La Llantía (2934 m, 3h 05’). En un ambiente sublime se recorre el filo (I+, algo expuesto) hasta la cumbre principal de La Llantía (2937 m, 3h 15’).

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CRESTA DE LA MOURELLE       D.

 

El macizo del Néouvielle, que está situado completamente en Francia, dispone de un excelente acceso gracias a la carretera de la presa de Cap de Long y lagos de Aubert y de Aumar construidas para las obras hidráulicas de la zona. Esto ha hecho que sea una zona muy visitada, pero todavía conserva una belleza especial que le da un gran atractivo, especialmente a sus zonas más altas, donde difícilmente se encuentra a nadie. Son muchas las crestas que enlazan las numerosas cumbres pero en este caso nos interesa la que conduce a la cumbre del Néouvielle por el norte desde la Hourquette de Mounicot. En realidad no es una única cresta sino que está formada por la sucesión de tres crestas enlazadas: la cresta de la Mourelle, la cresta de la Espade y la arista Norte del Néouvielle. Se pueden recorrer independientemente merced a los sencillos collados que las delimitan o bien enlazarlas en un único recorrido. La escalada de la sucesión de agujas y pináculos resulta en todo momento entretenida y descansada merced a la buena calidad de la roca granítica. A pesar de la dificultad puntual de algún paso y de la longitud del itinerario, en ningún momento el escalador tiene la sensación de gran compromiso si tenemos en cuenta las numerosas escapatorias de la cresta.

 

Línea general: Hourquette de Mounicot (2547m) - pico de la Mourelle (2679m) - cresta de la Espade - brecha Chausenque (2790m) - pico de Néouvielle (3091m).

Desnivel: aproximación 450m. Cresta 750m.

Dificultad: D con pasos de III+ y IV. Varios rápeles.

Horario: 1h 30 min aproximación. 6h cresta.

Material: cuerda para rápel, cintas largas y juego de empotradores o friends.

Cartografía: TOP25 "Néouvielle" (1:25.000) 1748 ET del IGN.

 

Aproximación: Desde el aparcamiento del lago de Aubert tomar la pista que entre los dos lagos se acaba convirtiendo en camino a la Hourquette de Aubert (2498m). Desde allí hay que remontar un tramo de arista en dirección SO hasta encontrar una canal herbosa que nos permitirá bajar hacia la otra vertiente y, sin perder demasiada altura, flanquear y remontar a la Hourquette de Mounicot.

 

Descripción: Desde este collado hay que remontar un primer espolón por una chimenea situada a la derecha del filo (III), pasar a la izquierda por unos bloques y llegar a la parte superior del espolón tras superar un paso atlético (III+). Tras tres gendarmes se escala el pico de la Mourelle por una nueva chimenea y una losa (III). Bajar en rápel a la brecha siguiente. El gendarme que hay que lograr a continuación, le Moine (el monje), se escala con un largo muy característico que empieza con unas chimeneas fáciles (III-) y acaba en una honda chimenea que hay que superar hasta un bloque empotrado que nos queda justo encima y salir a la derecha (IV).La continuación de la cresta es fácil y únicamente presenta la dificultad de Le Flambeau antes de finalizar el primer tramo en una brecha bastante ancha que tiene acceso fácil por las dos vertientes. Desde aquí una canal cubierta de pedregal conduce a la primera cumbre de la cresta de Espade (2773m) donde hay un palo y un mojón. Se tiene que bajar de nuevo para poder continuar la cresta bastante recortada pero sin grandes agujas. Para bajar a una profunda brecha habrá que bajar mediante dos rápeles de 20m o bien uno de 35m un tanto incómodo, puesto que no es completamente vertical y hay que evitar separarse de la arista. Remontar por el otro lado de la brecha una sucesión de gendarmes y pequeñas brechas hasta llegar a última punta que domina la transitada brecha de Chausenque. Hay que bajar por el Este destrepando hasta más abajo del mismo collado y remontarlo a continuación. Final del segundo tramo de cresta. El inicio del último tramo empieza por superar el espectacular "Campanal du Néouvielle", una fina aguja que domina la Brecha desde el Sur. Hay que flanquear la muralla por el oeste y remontar la canal situada justo detrás del Campanal. Retornados al filo, un rápel corto nos permite continuar la arista hacia el Sur. Tras superar unos nuevos gendarmes con pasos de II y III, hay que continuar remontando la arista con pasos aéreos sobretodo por la impresionante vertiente NO de este tramo. A continuación se llega a la parte más horizontal de la arista formada por bloques de grandes dimensiones junto a las inmediaciones de la vía normal. Un corto resalte final permite lograr la cumbre directamente por el NO mientras que la actual vía normal va a buscar la arista NE.

 

Descenso: Desde la cumbre se puede bajar por la ruta normal, pero es más corto destrepar unos fáciles bloques por una pequeña cresta en dirección Este, que permite llegar a un collado que por un corredor y terrazas permite bajar a los grandes neveros entre el pico de Ramoun y el Néouville. Bajar por los neveros o pedregal de grandes bloques y en diagonal dirigirse a la brecha de Barris, al final de la arista NE del Ramoun. No intentar bajar directamente a Aubert, porque unas barras rocosas lo impiden. Pasar este indefinido collado y, por camino muy marcado, continuar bajando hasta la presa.

 

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CRESTA DE LOS PORTILLONES-MALADETA          AD+

 

            La Maladeta, además de dar nombre al macizo más alto de los Pirineos, es una montaña con fuerte personalidad. La Maladeta Oriental fue considerada durante mucho tiempo más alta que su vecino Aneto, pero el hecho de que no lo sea la ha salvado de las multitudes que visiten la cumbre más alta de los Pirineos. Las Maladetas Occidentales son tres puntas de cota decreciente que se encuentran un poco más apartadas y que tienen su acceso más fácil desde el collado de Alba. Con esta travesía proponemos enlazar todas las puntas de la Maladeta de E a W a toda cresta, pero para calentar motores antes de llegar a la Maladeta Oriental, sugerimos subir por la cresta de los Portillones, desde donde se disfruta de unas magníficas vistas sobre el Aneto y su glaciar.

 

Línea general: Portillón Superior (2890m) - Maladeta Oriental (3308m) - Collado de la Rimaya (3225m) - Maladetas Occidentales (3254, 3220 y 3185m).

Desnivel: 1000m aproximación, cresta 460m.

Dificultad: D, con sólo un paso de IV y cuatro rápeles cortos.

Horario: 3h aproximación, 4 a 5 h cresta.

Material: cuerda, cintas largas y de rápel y un juego de empotradores o friends.

Cartografía: "Maladeta-Aneto" (1:25.000) Ed. Alpina.

 

Aproximación: Desde La Besurta se sube a la Renclusa y se sigue el itinerario del Portillón Superior. Justo antes de llegar, a medio flanqueo hacia este paso, se sube decididamente hacia el sur hasta el pluviómetro situado justo encima. Se acostumbra a pernoctar en el refugio de la Renclusa.

 

Descripción: Empezar la arista por un primer tramo fácil que incluso puede remontarse sin problemas por su lado derecho donde la nieve acostumbra a quedar casi a nivel. El primer resalte se supera por el filo dejando a la derecha una zona de roca más clara. Por unas grandes losas con fisuras se llega a lo alto de un tramo bastante horizontal y un poco aéreo. Pasar por la izquierda una primera aguja y destrepar la brecha de roca muy clara y rota. El siguiente resalte se supera también por este tipo de roca descompuesta en el primer tramo hasta que se llega a la cumbre de la arista donde la roca vuelve a ser buena y el itinerario fácil. La brecha siguiente tiene una destrepada delicada de III y se encuentra a nivel del Glaciar de la Maladeta (placa conmemorativa). Salir de la brecha con un largo de III y continuar por terreno fácil hasta el descenso de la brecha siguiente (II). Seguidamente se encuentra una placa lisa que hay que superar por adherencia. A continuación situarse al pie de un resalte y superarlo por la derecha para volver al filo y lograr la cumbre (instalación de rápel) III+. El nuevo resalte que bloquea el itinerario es el paso clave y hay que superarlo por una chimenea situada en la vertiente de la Maladeta a la cual se llega desde una repisa al pie del resalte (pitón). Una vez dentro de la chimenea hay que superarla con técnica de oposición (IV). Un tramo bastante espectacular con pasos de II+ llevan a una nueva brecha. Desde la brecha se tiene que subir por una vira vertical muy descompuesta situada a la derecha que acaba en una torre característica desde donde se puede volver al filo de la arista. Los gendarmes siguientes también se superan por la derecha teniendo especial cuidado en no poner el pie en los bloques sueltos que caen hacia esta vertiente. Sólo falta atravesar una última brecha y remontar los bloques de la cumbre de la Maladeta Oriental. Bajar al collado de la Rimaya sin ninguna dificultad, punto de acceso de la vía normal, y continuar destrepando por la vertiente de Cregüeña, descendiendo gracias a un corto rápel de 5m que permite superar un pequeño muro. Después de un tramo horizontal de cresta aérea se llega al punto más bajo de la cresta, destrepando un paso de III. La aguja siguiente se escala por una fisura inclinada hacia la izquierda (III+). Una vez en la cumbre pasar por encima de un gran bloque que forma un puente de roca entre la aguja anterior y la siguiente, donde hay un rápel instalado. Otro corto rápel de 3 metros deja al pie del puente y permite continuar la arista por la vertiente de Cregüeña. Remontar la aguja siguiente, teniendo a la vista el Primer Pico Occidental de la Maladeta. Empezar a perder altura por el filo de la arista esquivando algún gendarme que se tiene que bajar por la vertiente del glaciar de la Maladeta aprovechando una vira horizontal que permite evitar un centinela muy agudo. Las dos agujas siguientes también se flanquean por una repisa suspendida en la vertiente derecha mientras que la tercera se escala por una fisura situada también en el lado derecho que lleva a un bloque desplazado que hace de repisa para llegar a la cumbre. El descenso por el otro lado se hace con otro corto rápel de 3 m sobre un muro liso. Se sube por el otro lado de la brecha (III) y se flanquea por otra repisa situada en la vertiente derecha que sale de nuevo al filo un poco más allá. Se destrepa a la brecha siguiente y se continúa por el filo en un tramo bastante afilado pero evitable por los dos costados. Así se llega sin más dificultades por la arista transformada en cresta hasta el Primer Pico Occidental de la Maladeta o pico Cordier.

 

Continuación a pico Sayó F, a pico Mir PD+.

 

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CRESTA BELLOC - SPIJEOLES Continuación al pic Gourdon.

Bello recorrido de cresterío, expuesto y aéreo entre las cumbres del Pico Belloc y que luego se torna largo aunque más bonachón (ladera suave al norte) en su camino hacia Spijeoles. Cuerda para personas poco habituadas. Sabiendo saltar, no hay rápeles.

 

dificultad: PD (II)

tiempo estimado de subida: 1h

punto de partida: Granges d'Astau (1160 m, 6h) o Pont du Prat (1255 m, 6h)

desnivel: 170 m

 

Pico Belloc (3008 m, 0h). Comenzamos el recorrido a plena cresta (SSE) y pronto empieza a afilarse el terreno (I+, expuesto). Aparece algún muro demasiado fino en el filo y es preciso destrepar (II, expuesto) en la vertiente de Caillauas para así acceder a una terraza practicable (hitos) por donde salvamos un tramo de cresta. Regresamos de nuevo al filo, donde continúan las dificultades (II-, I) y el ambiente aéreo y expuesto. Se va ascendiendo hasta culminar una cumbre (Belloc Central, 3006 m, 15'). La siguiente cima está muy próxima, pero es preciso destrepar entre grandes bloques una chimenea encajada (II) y luego aún queda bajar un segundo zócalo, bien encarando la vertiente norte en un destrepe técnico (III-) o mejor siguiendo un poco a la derecha del filo hasta saltar a la brecha. Se asciende a la cumbre SE (3007 m, 20').

La montaña se suaviza ahora un poco por el norte, vertiente que utilizamos para descender (SE) hacia el profundo collado que nos separa de los Spijeoles. Algunos escalones obligan a pequeños destrepes (I+, algo expuesto), realizando luego travesías oblicuas hasta el siguiente peldaño.

En el collado (2960 m, 35') afrontamos el tramo de cresta que falta hasta Spijeoles. Aparecen algunas dificultades en los cortes y pequeños descensos que presenta la divisoria y que no vemos hasta llegar junto a ellos (I, algo expuesto).

La rampa se hace larga pero finalmente culmina en la cumbre de Spijeoles (3065 m, 1h 05'). Hito.

Descendemos ahora por la vía normal del Spijeoles hasta situarnos en la parte inferior de la vaguada colgada al sur del pico y justo sobre el resalte que hay que destrepar. Recorremos hacia la derecha (OSO) el reborde inferior de esta rampa, acercándonos a la cresta entre Spijeoles y Gourdon. Antes de llegar a ella se presenta un paso oblicuo (I) que permite destrepar el zócalo rocoso y situarnos en la base de la brecha entre ambos picos (2900 m), lógicamente por la vertiente del lago Glacé. Es posible remontar la inclinada gravera (35º con nieve) hasta la brecha y comenzar ya desde allí el inicialmente quebrado recorrido de cresta (II). Pero también podemos flanquear (S, gravera y roca firme, nieve a inicios de verano) a media ladera bajo la cresta, para después alzarnos (OSO, roca quebrada, I+, nieve en primavera) a la divisoria una vez salvada una primera cota. Desde aquí el lomo es inicialmente suave y vuelve a afilarse (I+, algo expuesto, sur) en el tramo terminal de acceso al punto culminante del pico Gourdon (3034 m).

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CRESTA N.E. DESDE PUERTO DE OÔ

Curiosa cresta finamente aserrada que lleva adosada a pocos metros en su vertiente norte el glaciar del Cap dera Baquo.

 

dificultad: PD (II+)

tiempo estimado de subida: 1h 15'

punto de partida: barracones de Estós (1300 m, 5h 15')

desnivel: 230 m

 

En el puerto de Oo (2908 m, 0h) iniciamos el recorrido de una cresta muy finamente aserrada que en la vertiente norte ofrece un vertical corte debido a la erosión del glaciar pero que por el sur presenta una ladera de inclinación suficiente (grava y roca firme) como para permitir nuestro avance. Es en esta vertiente donde se evita con frecuencia el filo. Con todo, a medida que avanzamos en la cresta se tiende a progresar cercanos al quicio (I, algo aéreo) y aparece un espoloncito en la vertiente sur en un punto donde la cresta tuerce ligeramente al norte. Alcanzado este punto (I+, elegante) se continua en horizontal hasta una brecha donde suele haber escape al glaciar de la vertiente norte (en ocasiones la rimaya podría hacerlo imposible) y, sobre todo, se advierte un espolón más grande réplica del anterior pero que sí alcanza el filo de la cresta produciendo un importante resalte.

El muro inicial constituye el pasaje más complejo (II+), pues de nuevo en la parte superior se modera la inclinación en la vertiente sur y la cresta (II-, I, menos inclinada) ofrece un más fácil avance.

Así alcanzamos el pico Audoubert (3045 m, 55'), de donde una cresta casi horizontal (I) cuyas máximas cotas rodeamos por su vertiente sur nos va a llevar a un collado con fácil acceso desde el glaciar de Oo y al pie del resalte que forma el Cap dera Baquo.

Bien siguiendo la cresta (I+) o entrando al glaciar y tomando la vía normal que recorre la descompuesta faz NNE de esta piramidal cota (inclinado, roca rota, huella de paso) alcanzamos  la cumbre del Cap dera Baquo (3097 m, 1h 15').

 

Cap dera Baquo a Seil dera Baquo (3110 m) F+.

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CRESTA DE SEIL DE LA BAQUE AL PICO PORTILLÓN

Bello recorrido de arista que en este sentido se realiza sin especial dificultad con ayuda de una cuerda para el rápel existente. La travesía del plano inclinado y posterior trepada sorprenden al poco habituado por su ambiente de verticalidad.

 

dificultad: PD+ (III-)

tiempo estimado de subida: 1h 15'

punto de partida: Granges d'Astau (1160 m, 6h 20') o barracones de Estós (1300 m, 6h 25')

desnivel: 100 m

 

Desde el pico Seil de la Baque (3110 m, 0h) descendemos (E) por una cresta sencilla en virtud de la cómoda terraza que presenta al norte. En decidido descenso se evitan un par de cotas poco relevantes (la primera de ellas, 3071 m, puede ser considerada un tresmil) y una modesta brecha viene a separarnos del Pequeño Pico del Portillón (3000 m, 20'), cota caracterizada por el final del relieve suave hacia el norte y en cuyas cercanías hemos de encontrar un anclaje de rápel que busca decididamente la profunda brecha en la arista.

El rápel, de 20 metros, alcanza un poco en la vertiente sur un punto relativamente cómodo en el curioso plano inclinado que conforma la brecha. Atravesaremos la rampa vergente hacia el sur (II-, viras expuestas) para así situarnos en el extremo oriental de la brecha y comenzar a elevarnos en elegante escalada por bloques de granito (III, algo expuesto, enfílese oblicuo hacia la derecha y luego retomando el filo). Existe un buen anclaje de reunión allá donde ya merma la inclinación. La arista se vuelve ahora entretenida (II, algo aéreo) y adornada de grandes bloques de granito.

Una placa y algún hito marcan los bloques cimeros del Pico del Portillón de Oo (3050 m, 1h 15').

Realizada esta actividad en sentido contrario, el descenso a la brecha puede realizarse destrepando o mediante rápel (existe anclaje). Atravesaremos el tramo de la brecha igualmente por las viras expuestas hacia el sur hasta el pie del diedro que surca la muralla del Pequeño Pico del Portillón. Esta escalada es compleja (III+,A0), pudiendo emplearse un taco de madera atascado en la pared y de cualquier modo debiendo protegerse con algún friend en la fisura.

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CRESTA DEL SEIL DE LA BAQUE AL PORTILLÓN DE OÔ          AD.

 

Al entrar en el valle de Estós se destaca imponente la gran mole del Perdiguero. De la cumbre en dirección Oeste se desprende una interesante arista hasta la brecha del Portillón de Oô, pero a partir de allí empieza otra cresta, quizá todavía más bonita, hasta las cumbres del Seil de la Baque. Las panorámicas a ambos lados son sensacionales. Al norte el circo del Portillón y su corona de tresmiles, mientras que al sur el tamaño y solemnidad del macizo del Posets lo domina todo. La cresta es sencilla y asequible, si bien en un entorno exigente, pero lo más destacable de este recorrido que nadie debe perderse son las panorámicas soberbias, el entorno salvaje y la profundidad de esta zona del Pirineo.

 

Línea general: Collado del Puerto de Oô (2909m) - picos del Seil de la Baque (3097m, 3103m y 3110m) - pico del Portillón de Oô (3050m) - Portillón de Oô (2913m).

Desnivel: 1630m aproximación, 315m cresta.

Dificultad: AD. El paso más difícil puede superarse en rápel. Ninguna escapatoria.

Horario: 5h aproximación. 2-3h cresta.

Material: Cuerda, cintas largas y friends. Piolet y crampones a comienzo de temporada.

Cartografía: "Posets-Perdiguero" (1:25.000) Ed.Alpina y TOP25 "Bagneres de Luchon" (1:25.000) 1848 OT del IGN.

 

Aproximación: Desde el aparcamiento de la Borda Librada seguir el camino que se adentra en el valle de Estós hasta la cabaña del Turmo. Continuar por camino marcado hasta el refugio de Estós donde es aconsejable pernoctar. Desde el refugio ascender en dirección al valle de Gías, cerca del torrente. Continuar ascendiendo próximos al río hasta el evidente collado del Puerto de Oô.

 

Descripción: Desde el Puerto de Oô seguir por el filo de la cresta, de dificultad sencilla pero aérea y espectacular (II y III), buscando el mejor paso. Algunos tramos de roca irregular. La dificultad más destacable de este tramo es la superación de una pequeña torre que se consigue más fácilmente por la vertiente Norte. Llegar a la primera de las puntas de las cumbres del Seil de la Baque y seguir la cresta más sencilla hasta la tercera cumbre de la Baque.

La cresta se ensancha un poco y pierde altura suavemente hacia una brecha. Repentinamente queda cortada y decantándose ligeramente hacia la vertiente Norte se tiene que buscar un pequeño diedro de 8-10 metros donde lo más rápido es montar un rápel en una instalación que existe habitualmente. Por una repisa llegar a una especie de collado suspendido, punto más bajo del recorrido que se supera con un largo paso de caballo. Dejar el filo de la arista que gana rápidamente altura y por la vertiente Sur ascender por una sucesión de terrazas suspendidas y resaltes (III). Conseguir el filo de la arista y continuar en dirección Este, entre grandes y espectaculares bloques donde se tiene que ir buscando el mejor paso hasta llegar a la cumbre del Portillón de Oô. Desde la cumbre se continúa brevemente por la cresta para bajar destrepando por una chimenea-diedro vertical situada en la vertiente Norte y que conduce directamente al Portillón de Oö.

 

Descenso: Desde la brecha del Portillón de Oô perder altura en dirección Sur por amplias terrazas. A la altura de la cota 2200 decantarse ligeramente a la derecha y continuar perdiendo altura, teniendo a nuestra izquierda  la cascada de Molseret, hasta el llano de la cabaña de Turmo.

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CRESTA SALENQUES-TEMPESTADES-ANETO    D.

Probablemente esta cresta, junto con la del Diablo, sea la más clásica y conocida de todo el Pirineo. Estrictamente está compuesta por dos tramos: la cresta de Salenques, desde el collado de Salenques a la cumbre del Margalida, y la cresta de Tempestades, desde la cumbre del Tempestades a la del Aneto. Pero la evidencia y lógica del itinerario ha consolidado el encadenamiento de ambas en una sola ascensión. La dificultad técnica es poco sostenida, pero esto no debe llevarnos a minusvalorarla. El recorrido es largo, laborioso, con una aproximación y regreso también muy largos. El ambiente, excepcional, es duro, severo, y extraordinariamente agreste, en un entorno de gran aislamiento. Hay que tener agilidad, fondo y un buen sentido de alta montaña para moverse con seguridad en este itinerario. Pero si esto se cumple entonces la excursión será una fiesta, y se podrá disfrutar sin desazón de la belleza mineral, grandiosa, ilimitada, de uno de los rincones del Pirineo más espectaculares. Una cordada muy entrenada podría efectuar la excursión en una sola jornada maratoniana, pero sería un error querer correr excesivamente en un itinerario como éste. Hay que disfrutar a fondo todos los aspectos y matices del recorrido. El ruido de Aigualluts impone en la negrura de la madrugada; el interminable valle de Barrancs empieza a familiarizarnos con la roca; después de un inicio indefinido y un tanto decepcionante pronto aparecen un par de bellos largos; la llegada al Margalida es muy aérea y obliga a una clásica gimnasia entre grandes bloques. El descenso a la brecha de Tempestades es sencillo, pero allí el ambiente es siniestro y poco acogedor, e invita a salir hacia el Aneto. ¿Y cómo perderse el encanto de un vivac en un sitio como éste?. Los emplazamientos son variados (collado de Salenques, Margalida, brecha de Tempestades, Espalda), pero quizás no hay joya más grande que culminar un itinerario de esta categoría con un vivac en la cumbre del Aneto, y por una noche, reinar por encima de los Pirineos. Y si el día siguiente todavía restan fuerzas continuar por las crestas de Enmedio y de las Maladetas, alargando la comunión con la altitud.

 

Línea general: Collado de Salenques (2810m) - pico Margalida (3241m) - pico de Tempestades (3290m) - brecha de Tempestades (3202m) - Espalda de Aneto (3350m) - pico de Aneto (3404m).

Desnivel: Aproximación 1000m, cresta 725m.

Dificultad: D. Dos pasos de IV puntuales. El resto III e III Sup. La dificultad mayor viene dada por la longitud y dureza del recorrido y la severidad del entorno. Ningún rápel.

Horario: 3h-3h 30min aproximación. Cresta 7-9h.

Material: Cuerda, cintas largas, un juego de empotradores y algún friend. Material de vivac. Piolet y crampones.

Cartografía: "Maladeta - Aneto" (1:25.000) Ed.Alpina.

 

Aproximación: Salir del aparcamiento de La Besurta al final de la carretera hacia el llano de Aigualluts, por camino marcado. Cruzar Aigualluts y en su extremo Sur tomar un sendero junto al torrente de Barrancs. Seguirlo, y ganar altura a la derecha hasta situarse al pie de las morrenas del glaciar del Aneto para dejar el curso de agua hundido. Entrar elevados en el valle de Barrancs, por el collado de Barrancs, dejando el lago por debajo, y seguirlo hasta el collado de Salenques.

 

Descripción: Salir del collado de Salenques por terreno pedregoso, fácil y poco definido, en dirección Oeste, con tendencia a flanquear por el lado de Barrancs. Después de superar pequeñas dificultades se llega al pie de un gran gendarme, de color claro, rayado por largas fisuras verticales. Ascender por las fisuras. Se puede llegar a lo alto o bien antes de llegar salir por la derecha. Pasar por el característico agujero de roca conocido como el "pajarito de papel". Aparece frontalmente un muro vertical y liso que no se debe ascender. Salir por la derecha, con un paso vertical protegido por dos pitones, hasta una pequeña brecha. Continuar por la cresta hasta escalar un tercer largo que empieza por un pequeño espolón para superar seguidamente un pequeño muro, corto pero vertical (IV), donde hay tres clavos. Continuar en ensamble por terreno más fácil si se flanquea por el lado del valle de Salenques. A la cumbre del Margalida se llega por una aérea cresta de grandes y colgados bloques que se debe atacar por la vertiente de Salenques para no quedar cortados. Desde el pico de Margalida seguir la rota arista buscando el mejor paso hasta la cumbre del Tempestades (II-III). Iniciar el descenso hacia la brecha de Tempestades. Se sale andando, se flanquea un primer gendarme por el Sur, un segundo por el Norte y un tercero se ataca por un pequeño muro a la derecha donde hay un pitón (IV-).

Descenso hasta la brecha de Tempestades por terreno descompuesto y delicado, pero sencillo, decantándonos por la vertiente Sur. Salir de la brecha hacia la izquierda, superando en un flanqueo una losa lisa (III) y continuando por una firme fisura. Se inicia un terreno de grandes bloques, confundido y poco evidente. Progresar por la vertiente de Llosas, buscando el mejor paso, para ir a buscar un gran gendarme que forma una especie de puente de roca, con una pequeña cueva, paso clave en este caótico terreno. Pasar por el puente de roca y continuar por un juego de canales y repisas, intentando seguir un poco definida arista secundaria hasta ganar nuevamente la cresta principal (III, III+). Seguirla hasta la Espalda de Aneto y de allí continuar por rastros de camino hasta la cumbre del Aneto.

 

Descenso: Desde la cumbre del Aneto traspasar el paso Mahoma y regresar por la vía normal, que pasando junto al collado de Coronas cruza todo el glaciar hasta el Portillón Superior o Inferior para bajar hasta la Renclusa. Otro posible regreso es el que baja desde el collado de Coronas en dirección al valle de Barrancs y Plan de Aigualluts.

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INTEGRAL SALENQUES-ANETO-MALADETA-ALBA

 

 JORNADA 1

 

Cdo. de Salenques 2810m, 4h desde La Besurta. Aquí termina la aproximación, y comienzan las dificultades: accedemos al comienzo de la famosa cresta de Salenques. Nos situamos sobre la misma cresta superando los bloques por el lado de Barrancs. Al principio la cresta presenta pocas dificultades y se avanza bastante rápido, hasta que llegamos a un característico gendarme que se supera por unas fisuras de III en roca excelente. A partir de aquí la arista se vuelve más seria y más aérea. Seguimos la escalada contorneando el gendarme por el lado de Barrancs, y llegamos a una brecha al pie de una torre.

La acometemos de frente, ligeramente a la derecha, hasta llegar a una repisa. Desde aquí se sigue escalando con tendencia a la derecha (IV) en dirección a una brecha. Se puede acceder a ella para proseguir la escalada o intentar subir al gendarme, pero como la mochila es tan pesada lo más sensato es pasar del gendarme. Desde la brecha vemos otra torre más alta que la anterior, de unos 30m. La acometemos de frente por una zona de roca excelente y que presenta numerosos pitones, para llegar a una repisa bajo un muro muy compacto (III). Desde aquí debe efectuarse un flanqueo a la izquierda por una laja estrecha y que cae a plomo sobre el glaciar norte del Russell (muy aéreo).Al final de la laja se continúa por una fisura ancha (III) hasta llegar otra vez al filo de la cresta o a la aguja. Destrepamos a la siguiente brecha. Desde aquí es ya la cresta más fácil y se progresa con más rapidez, sorteando bloques y pequeñas agujas. Continuamos la escalada por el terreno más evidente y salvando por un lado u otro los gendarmes o bloques más grandes hasta llegar a la misma cima del pico Margalida 3241m (II con algún paso aislado de III): en total de 3 a 6 horas del Cdo. de Salenques. Desde la cima descendemos por la afilada cresta de grandes bloques hasta la brecha de Margalida, bordeando las dificultades por el lado de Llosás ( 4 h 30' desde el Cdo. de Salenques).

Este es un buen lugar para realizar el primer vivac. Podemos acondicionar un pequeño espacio junto a la cresta, aunque será más fácil descender unos metros hacia la vertiente de Llosás para buscar terreno más resguardado y cómodo.

 

 JORNADA 2

Partimos de la brecha de Margalida, y trepando por grandes bloques ascendemos sin problemas hasta el Tempestades (3290) en 30'. Desde aquí vemos toda la cresta que nos llevará, en unas 5 horas al Aneto. Descendemos hacia el SO por grandes bloques, y bordeamos por el sur un primer grupo de centinelas. De nuevo otro grupo de centinelas; esta vez los evitamos por el norte.

Nos vamos encontrando con sucesivos pasos de III. Llegamos a un resalte más vertical, que se puede escalar directamente (IV) o bien descender unos metros hacia la vertiente norte, hacer una pequeña travesía y volver a ascender a la cresta por una serie de repisas (III).

Nos acercamos a la brecha de Tempestades y la roca se vuelve de mala calidad. Seguimos la cresta, bordeando las dificultades por le vertiente de Llosás, o realizamos una travesía descendente por el sur, pasando de la mejor manera posible este tramo de roca descompuesta hasta la brecha de Tempestades ( 2h desde el Tempestades).

Salimos de la brecha hacia la izquierda, por unas placas, siguiendo unas fisuras, hasta alcanzar de nuevo la cresta por una chimenea de bloques inestables (III). Seguir la cresta, por el flanco sur, hasta dejar atrás una pequeña arista secundaria y un característico gendarme vertical, de forma cilíndrica (III). Alcanzamos una nueva brecha. La roca ya vuelve a ser de buena calidad.  A partir de aquí la cresta se irá volviendo más fácil, y alcanzaremos la Espalda de Aneto (3350m).

Seguimos la cresta hasta la cima de Aneto sin mayores dificultades, superando algún tramo más complicado sin problemas, y sin necesidad de encordarse (5h 30' desde la brecha de Margalida).

Luego cruzamos el aéreo Puente de Mahoma (I), y seguimos el cordal hacia la izquierda, en lugar de bajar directamente hacia la nieve, para acercarnos a la Punta Oliveras (3298). Desde aquí podemos seguir la cresta hasta el Cdo. de Coronas, si bien no es lo más aconsejable, ya que nos supondrá destrepes de III sobre roca en ocasiones mediocre. Es preferible y más rápido hacer una travesía descendente hacia el norte para alcanzar el glaciar de Aneto y llegar hasta el Cdo. de Coronas.

Contorneamos la característica visera de nieve que se forma en el collado, y nos encaramamos de nuevo a la roca de la cresta hacia el pico de Coronas. La cresta es al principio algo complicada de seguir ( sin superar el I, siempre que escojamos la ruta correcta), pero enseguida, conforme avanzamos, se va haciendo más sencilla y ancha, hasta convertirse en una relativamente amplia loma, para llegar a la cima del pico Coronas (3310m) en 25'. Con abundante nieve, precaución con las importantes cornisas que se forman en la arista, hacia la vertiente norte.

Reanudamos la marcha por la amplia loma, hasta llegar sin dificultades, en suave descenso, hasta el cdo. del Medio (30' desde el cdo. de Coronas).

Cruzamos el amplio collado por la arista de nieve, para dirigirnos al pico del Medio. De nuevo llegamos a la roca de la cresta, amplia y fácil, y por grandes bloques de granito ascendemos sin complicaciones (I) hasta la cima del pico del Medio (3345m) en 20'.

Continuamos la cresta, que se estrecha y se vuelve más complicada. Descendemos a una brecha que delimita los dos picos, y ascendemos por el otro lado para llegar a continuación a un centinela que presenta mayores complicaciones (III). Superado éste, llegaremos a dos promontorios característicos, que determinan la cima de la punta D'Astorg (3354m) Con la cresta en buenas condiciones, tardaremos unos 30' desde el pico del Medio.

Continuamos la cresta, que ahora vuelve a ser fácil, y tiene tramos de canchales, hasta el pico Maldito (3350m), en unos 30' desde la punta D'Astorg. A partir de aquí, de nuevo la cresta se complica. Llegamos a la aguja Schmidt-Endell (3335m). Se trata de un gran gendarme situado ya sobre el cdo. Maldito. Puede destreparse con cuidado (III) o bien realizar un rápel (25m aproximadamente), hasta alcanzar una canal por la que destrepamos hacia el glaciar de Aneto. Perderemos un poco de altura por una fuerte pendiente de nieve, y luego realizamos una travesía hacia el NO, para recuperar de nuevo el cordal, sobre el cdo. Maldito (45' desde el Maldito, 3h desde el cdo. de Coronas).

Para seguir hacia el Maladeta es mejor hacer una travesía de unos 200m por el glaciar, bordeando las paredes de la cresta, hasta encontrar una chimenea, terminada en un monolito característico en su parte superior, ( es la tercera empezando desde la cima). Por ella nos encaramamos de nuevo a la arista (II), y la tomamos hacia la izquierda, para llegar hasta el cercano pico Abadías (3271m). Volvemos sobre nuestros propios pasos hasta el lugar en que accedimos a la cresta, y continuamos hacia la Maladeta Oriental por la arista, que ya se presenta ancha y sin dificultades hasta la cima (3308m) 45' desde el cdo. Maldito.

Estamos terminando la segunda jornada de la travesía. Descendemos hacia el cdo. de la Rimaya por una amplia loma, donde podremos improvisar una plataforma para realizar el segundo vivac. En condiciones de mal tiempo, sería buena opción descender por la canal de nieve que da acceso al glaciar de la Maladeta, y aprovechar la gran vaguada que deja el glaciar bajo el cdo. de la Rimaya (20' desde la cima de Maladeta).

JORNADA 3

 

Cdo. de la Rimaya (3240m). Si hemos vivaqueado en el glaciar, volvemos a ascender por la canal de nieve hasta la arista. Continuamos la arista, que de dicha canal en adelante se vuelve afilada cresta, llena de gendarmes formados por grandes bloques de granito. Subimos a una pequeña plataforma plana sobre el cdo. de la Rimaya, rapelamos unos 12m, en diagonal hacia la vertiente de Cregüeña, para luego seguir la cresta por el filo. Nos encaramamos al pico Cdo. de la Rimaya (3265m).

Iremos superando multitud de gendarmes, procurando seguir la cresta por el mismo filo, ya que las dos vertientes son muy escarpadas en este tramo. Luego aparecen dos gendarmes más destacados, que evitamos rodeándolos por el norte. Ascendemos por unas grandes placas, y de nuevo pasamos, por el mismo filo de la cresta, a través de un nuevo tramo de grandes bloques afilados. Llegamos a una brecha, la pasamos y continuamos hasta una cima secundaria. De aquí en adelante, varios tramos muy estrechos nos obligarán a pasar a horcajadas. Encontramos continuos pasos de III, y dos cortos destrepes de IV, en todo este tramo de cresta entre el cdo. de la Rimaya y el pico Cordier (3254m, 3 o 4h desde el cdo. de la Rimaya).

Ahora disminuyen las dificultades. La arista es menos afilada, y podemos seguir sin muchos problemas hasta el pico Sayó (3220m), y continuar hasta el pico Mir (3185m). La dificultad más reseñable de este último tramo es el destrepe de un monolito de unos 4m, (IV) antes de llegar a una brecha ( 4 o 5 h desde el cdo. de la Rimaya).

Desde el pico Mir descendemos hasta el cdo. superior de Alba. El primer tramo se desciende por la afilada arista, con algunos destrepes de II grado, pero enseguida la arista se ensancha convirtiéndose en un nevero o canchal de bastante pendiente (30').

Continuamos en ligero ascenso, por un tramo de grandes bloques fáciles, por la cresta ondulante hasta subir a la Muela de Alba (3118m) por una corta chimenea. A continuación, bajamos a una brecha y continuamos por la cresta sin dificultades importantes hasta la cima del Diente de Alba (3136m)(30' desde el cdo. superior de Alba, 6h desde el cdo. de la Rimaya).

Descendemos ahora al cdo. inferior de Alba, por la cresta, primero destrepando, y luego efectuando un rápel de 15m y bordeando las dificultades por el sur. En 45m llegaremos al collado, y nos enfrentamos a la ascensión al pico de Alba.

Desde el collado, contornear un resalte por la vertiente sur, haciendo una travesía hacia la izquierda, hasta alcanzar una pequeña brecha. Desde ésta, y por el flanco sur, iniciaremos un largo de unos 30m de IV+ al principio, por roca de buena calidad aunque algo expuesto, que cuanto más arriba se irá volviendo más fácil, IV y luego III. Pasado este tramo, enseguida la pendiente disminuye, terminan las dificultades y se llega a la cima del pico de Alba (3118m 30' desde el collado, 7h 30' desde el cdo. de la Rimaya). Para iniciar el descenso deberemos perder altura por la ladera NO del pico y realizar una travesía hacia la arista que separa el pico de Alba de la Tuca Blanca de Paderna. Allí descenderemos al este por una corta chimenea hasta una vaguada y continuar hacia la Renclusa y la Besurta. También se puede descender hacia los lagos de Alba y los Baños de Benasque (aludes).

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